En un contexto de mercados cada vez más abiertos y competitivos, la internacionalización se ha convertido en una decisión estratégica para las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) que hoy representan cerca del 90 % del tejido empresarial en Colombia.
En América Latina, este proceso cobra especial relevancia, pues el 51 % de las startups de la región ya cuenta con una estrategia de internacionalización, según un reporte del Real Instituto Elcano.
En el país, esta dinámica se ve reforzada tanto por el crecimiento sostenido de la exportación de servicios basados en conocimiento, tecnología y soluciones empresariales, como por el posicionamiento en el ecosistema emprendedor.

De acuerdo con el Global Startup Ecosystem Index 2025 de StartupBlink, Colombia registró un crecimiento del 22,3 %, el más alto entre los principales países de América Latina, escaló al puesto 36 del ranking mundial y se consolidó como el tercer ecosistema más fuerte de la región, por encima de Chile y Argentina.
“Hoy, dar el salto a nuevos mercados no es exclusivo de las grandes corporaciones, sino una decisión estratégica que abre oportunidades concretas para las empresas emergentes de base innovadora y tecnológica, al permitirles llegar a nuevos clientes y consolidar modelos de negocio sostenibles”, afirmó María Isabel Carrascal, gerente de Educación, Empleo y Desarrollo empresarial de Compensar.

Por ello, la experta brinda cinco claves para que estas empresas impulsen su internacionalización:
Pensar global desde el inicio: las startups con mayor proyección internacional suelen diseñar sus modelos de negocio desde etapas tempranas con enfoque en escalabilidad, adaptación a distintos mercados y replicabilidad de sus soluciones. Esto les permite anticiparse a los retos financieros y legales, y crecer de forma ordenada y sostenible.
En segundo lugar, priorizar mercados estratégicos: Más allá de la cercanía geográfica, identificar países con ecosistemas de innovación consolidados, estabilidad institucional y demanda real por soluciones tecnológicas permite construir una ruta de expansión más efectiva y con mayor impacto regional.
Destacado: Claves para entender cómo acogerse al régimen de insolvencia y reorganizar las deudas
También está prepararse de manera integral, ya que analizar con anticipación el entorno regulatorio, tributario y comercial, junto con el fortalecimiento de la propuesta de valor y la estrategia de negociación, permite una entrada más sólida y alineada con las dinámicas del país de destino.
De cuarto, construir redes y alianzas locales: El relacionamiento con potenciales clientes, socios estratégicos y actores institucionales en el mercado objetivo acelera la generación de oportunidades comerciales y fortalece la confianza en los procesos de expansión.
Finalmente, capitalizar los aprendizajes: Medir resultados, hacer seguimiento efectivo a los contactos generados y ajustar la estrategia a partir de la experiencia adquirida permite fortalecer la presencia internacional y tomar decisiones informadas para la apertura de nuevos mercados.




