Colfondos celebró recientemente en Medellín su espacio Insights for Investors en el que el equipo de inversiones de la firma compartió con sus clientes la lectura actualizada de los mercados financieros y orienta a los ahorradores e inversionistas sobre cómo navegar la coyuntura actual.
La sesión contó con Andrés Herrera, vicepresidente de Inversiones de Colfondos, quien lideró la lectura estratégica del portafolio y la visión táctica de la firma frente al entorno actual e Iván Darío Vásquez, vicepresidente de Gestión Patrimonial de Colfondos, quien acompañó el análisis desde la perspectiva de la protección y el crecimiento del patrimonio de los clientes en un año especialmente retador.
El invitado especial de la jornada fue Diego Mesa, deputy division chief del Fondo Monetario Internacional (FMI) y exministro de Minas y Energía, cuya participación le dio una dimensión global al encuentro y permitió contrastar la visión macroeconómica multilateral con la realidad de los mercados emergentes y, en particular, de Colombia. Su presencia fue uno de los elementos más destacados del evento, dado el peso institucional del FMI en el análisis de riesgos fiscales y monetarios a nivel mundial.
La sesión fue especialmente oportuna, dado el ambiente de incertidumbre que persiste tanto a nivel global como en el frente doméstico colombiano.

Tres voces, una lectura del mundo
Andrés Herrera presentó la visión táctica de Colfondos para los próximos meses, con un mensaje claro hacia los asistentes: en el corto plazo, la cautela manda en los activos locales, pero las oportunidades en mercados internacionales son reales y hay que saber aprovecharlas.
«Colombia enfrenta un 2026 cargado de ruido político y fiscal. En ese contexto, la diversificación internacional no es una opción de largo plazo reservada para grandes patrimonios: es una necesidad táctica para cualquier inversionista hoy”, destacó el vicepresidente de Inversiones de Colfondos.
Por su lado, Iván Darío Vásquez complementó el análisis desde la óptica del cliente: cómo estructurar un portafolio que resista la volatilidad sin sacrificar el potencial de crecimiento, y por qué el horizonte de inversión sigue siendo el mejor antídoto contra el pánico de corto plazo.
«La volatilidad que vivimos recientemente no debe leerse como una señal de alarma permanente. El tiempo en el mercado sigue ganándole al ‘momento perfecto’ para invertir», apuntó.
En tanto Diego Mesa profundizó en el entorno económico desde una perspectiva simultáneamente global y profundamente local.
«Los mercados emergentes como Colombia tienen resiliencia, pero también vulnerabilidades específicas que no pueden ignorarse. La disciplina fiscal y la credibilidad institucional son, hoy más que nunca, los activos más valiosos de cualquier economía”, señaló.
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Colombia: entre la presión fiscal y el ruido electoral
Para los asistentes al evento de Colfondos en Medellín, el capítulo local fue quizás el más sensible. El mercado colombiano vivió un mes de febrero particular intensidad: el índice accionario MSCI Colcap cayó un 10,18 %, afectado por flujos de capital extranjero, ajustes técnicos en índices internacionales y el ruido propio de las elecciones presidenciales ‘a la vuelta de la esquina’, mientras el dólar se apreció un 2,61 % frente al peso, cerrando en $3.766.
En el plano macroeconómico, la inflación de febrero bajó al 5,29 % anual, pero con una señal más inquietante del horizonte inmediato: Fedesarrollo proyecta que el Banco de la República podría realizar nuevas subidas de tasas de interés durante el segundo semestre, llevando la tasa de política monetaria a un rango de entre el 11,75 % y el 12 %, en respuesta a la persistencia inflacionaria y a los riesgos fiscales crecientes.
A esto se suma el impacto geopolítico global sobre una economía exportadora de petróleo como la colombiana: las tensiones en Medio Oriente en torno al estrecho de Ormuz impulsaron el oro a máximos históricos por encima de los US$5.278 la onza y dispararon el petróleo Brent, con el precio superando los US$100 por barril, niveles que, de mantenerse, tendrían implicaciones inflacionarias para las economías importadoras de energía, incluida Colombia.
La apuesta de Colfondos: mirar hacia afuera sin perder el norte
Frente a este panorama, la postura del equipo de inversiones de Colfondos fue clara y articulada. La firma mantiene para los próximos tres meses una perspectiva neutral en renta fija local y en renta variable colombiana, reconociendo que las presiones inflacionarias, el ruido fiscal, el efecto de elecciones y la posible senda alcista del Banrep limitan el potencial de valorización de los activos domésticos en el corto plazo.
La apuesta más constructiva apunta al exterior. La renta variable internacional acumula el posicionamiento positivo más claro del portafolio, respaldada por los datos sólidos de actividad global, la resistencia de los márgenes corporativos y la diversificación geográfica que ofrece frente a los riesgos idiosincráticos de Colombia.
Y los números respaldan esta visión: mientras el portafolio de alta liquidez cerró febrero con una rentabilidad efectiva anual del 6,54 % para el perfil más conservador, el fondo Avanza Mayor Riesgo generó un 15,09 % en el período de un año, demostrando que la volatilidad de corto plazo no necesariamente compromete el desempeño estructural de largo plazo.




