¿América Latina se cansó de la izquierda? Nueve de 15 democracias han girado a la derecha desde 2022

Analistas apuntan que la respuesta dependerá de que los nuevos gobiernos de derecha logren resultados tangibles.

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América Latina era descrita como territorio progresista, pero hoy el paisaje es otro: nueve de las 15 principales democracias de la región han cambiado de orientación política desde 2022, la mayoría moviéndose de izquierda a derecha.

El ciclo comenzó con Argentina, donde en 2023 Javier Milei derrotó al peronismo con un discurso antisistema y promesas de reducción radical del Estado. Bolivia cerró en 2025 cerca de 20 años de hegemonía del MAS con la victoria de Rodrigo Paz, demócrata cristiano de centroderecha.

Chile eligió ese mismo año a José Antonio Kast, del Partido Republicano, desplazando al gobierno de Gabriel Boric. Honduras pasó de Xiomara Castro a Nasry Asfura, y Panamá relevó al centroizquierdista PRD con el conservador José Raúl Mulino.

No todos los movimientos fueron hacia la derecha: Uruguay eligió al frenteamplista Yamandú Orsi, y Guatemala al reformista de centroizquierda Bernardo Arévalo. Brasil reeligió a Lula da Silva, que sigue siendo la figura de mayor peso en la izquierda regional.

Colombia, con Gustavo Petro, mantiene su inclinación al gobierno de izquierda, aunque el próximo 31 de mayo en elecciones presidenciales podría cambiar su rumbo.

La nueva derecha latinoamericana

Milei y Bukele (El Salvador) representan el ala radical de derecha y que han crecido viendo escándalos bajo gobiernos progresistas.

“Lo que comparten es una agenda de seguridad, libre mercado y oposición explícita al legado de la izquierda. También un pragmatismo comunicacional: evitan la imagen elitista histórica del conservadurismo y buscan mostrarse cercanos a la ciudadanía”, dice el informe de Diálogo Político, el panorama político latinoamericano a la derecha.

Figuras como Luis Abinader en República Dominicana, Daniel Noboa en Ecuador o Rodrigo Paz en Bolivia encarnan una derecha más institucional, centrada en la estabilidad macroeconómica, la lucha contra la corrupción y la atracción de inversión.

El informe agrega que, el cambio no siempre responde a cambio ideológico, en muchos casos es un voto de castigo contra gobiernos de izquierda que no cumplieron: crisis económicas, corrupción, inseguridad y promesas incumplidas han erosionado la credibilidad de la izquierda en varios países.

Panorama político latinoaméricano
Panorama político latinoaméricano
Panorama político latinoaméricano

Perú: el caso más fragmentado

Perú también podría sumarse a la ola derechista en la región, ahora que Keiko Fujimori (Fuerza Popular) lidera con el 17 % de los votos válidos, seguida de cerca por Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) con el 11,98 % y Rafael López Aliaga (Renovación Popular) con el 11,93 %, con más del 93% de las actas procesadas por la ONPE.

La segunda vuelta, prevista para el 7 de junio, enfrentará muy probablemente a Fujimori contra Sánchez, en lo que sería un duelo entre la derecha conservadora y la izquierda.

Keiko y Alberto Fujimori.
Keiko y Alberto Fujimori. Imagen tomada de X @KeikoFujimori

Fujimori, lideresa de Fuerza Popular e hija del expresidente Alberto Fujimori, lleva ya tres intentos presidenciales fallidos. Su carrera está marcada tanto por el legado autoritario de su padre como por sus propios procesos judiciales por presunta corrupción en el financiamiento de sus campañas. Roberto Sánchez, por su parte, es un político de izquierda moderada cuyo respaldo proviene principalmente del sur andino y la sierra central, las zonas históricamente más pobres del país.

La pregunta que atraviesa el debate político regional es si este giro conservador es estructural o una fase más del péndulo histórico latinoamericano. Los analistas apuntan que la respuesta dependerá de que los nuevos gobiernos de derecha logren resultados tangibles en seguridad y crecimiento sin erosionar las instituciones democráticas. De lo contrario, el ciclo podría revertirse tan rápido como empezó.