Falleció Marco Fidel Rocha Rodríguez, exrector del Cesa y referente de la educación empresarial en Colombia

A lo largo de su carrera, construyó un puente sólido entre la academia, el sector empresarial y lo público.

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Marco Fidel Rocha Rodríguez, uno de los grandes referentes de la educación empresarial en Colombia y exrector del Colegio de Estudios Superiores de Administración (Cesa), falleció este sábado 18 de abril.

Rocha nació el 26 de diciembre de 1939 y fue nieto de Marco Fidel Suárez, presidente de Colombia entre 1918 y 1921.

Sobre su formación, se conoce que fue economista de la Universidad Nacional de Colombia y, a lo largo de su carrera, construyó un puente sólido entre la academia, el sector empresarial y lo público, promoviendo la creación del Instituto Universitario Surcolombiano —hoy Universidad Surcolombiana—.

También fue director ejecutivo de Incolsa y participó en juntas directivas de organizaciones clave como el Icfes, el Banco Caja Social, Colpatria, Colsubsidio, Fundación Corona, el Hospital San José, El Espectador y la Nueva EPS.

Marco Fidel Rocha Rodríguez, exrector del Cesa
Marco Fidel Rocha Rodríguez, exrector del Cesa. Foto: tomada del Cesa

Sin embargo, fue en el Cesa donde su legado alcanzó su mayor dimensión. Como rector entre 1975 y 2007 (32 años) consolidó un modelo educativo que transformó la enseñanza de la administración en el país.

Bajo su liderazgo, la institución impulsó una formación conectada con la realidad empresarial. Rocha promovió un enfoque que integraba el aula con la experiencia, acercando a los estudiantes al mundo organizacional a través de prácticas, visitas empresariales y el contacto permanente con líderes del sector.

En este proceso, el emprendimiento dejó de ser una opción para convertirse en una actitud, formando líderes capaces no solo de gestionar, sino de crear, cuestionar y transformar.

Rocha también impulsó la internacionalización del Cesa, anticipando la necesidad de formar profesionales con una visión global, capaces de responder a una economía en constante transformación sin perder de vista el contexto local.

A lo anterior se sumó una sensibilidad social que, incluso antes de la formalización de programas de filantropía, ya hacía parte de su gestión y que hoy permanece y hace parte de la institución.