Aris Mining alcanza un hito clave en su operación minera en Marmato. Se trata de la conexión subterránea de dos frentes de trabajo mediante una voladura controlada, que permitió unir la nueva rampa de acceso desde superficie con el desarrollo subterráneo existente.
Cabe resaltar que, actualmente, la compañía avanza en la construcción de una rampa principal de 1,7 kilómetros. Sin embargo, desde el año pasado se identificó la necesidad de desarrollar una rampa auxiliar que permitiera conectar esta infraestructura con el resto de la operación y facilitar su enlace con superficie.
En esa misma línea, el proyecto va conforme al cronograma previsto con la finalidad de alcanzar el primer oro en el cuarto trimestre de 2026.
Siguiendo con la obra clave, esta conexión establece comunicación subterránea continua con superficie, donde se construye la planta CIP (Carbon-in-Pulp) con capacidad de procesamiento de 5.000 toneladas de mineral por día, y fortalece la operación al mejorar la movilidad interna, optimizar la ventilación y aportar mayor seguridad, facilitando además el avance eficiente de las siguientes fases del proyecto.
Además, se reducen los riesgos del proyecto de expansión y permite avanzar en condiciones más seguras y eficientes hacia la preparación operativa de la mina.

El avance también supone una mejora clave en la seguridad al proporcionar salidas alternativas de la mina subterránea y un circuito de ventilación mucho más eficiente.
Y, genera beneficios para la comunidad, mejorando la logística de la operación y reduciendo los impactos en la movilidad local. Así mismo, la conexión mejora el circuito de ventilación de la Zona Bulk, al permitir un mayor ingreso de aire por la rampa norte.
Finalmente Aris Mining proyecta, junto con su operación en Segovia, Antioquia, una producción aproximada de 500.000 onzas de oro al año tras la expansión y puesta en marcha.




