Para quienes no siguen de cerca el sector eléctrico en Colombia, XM puede no ser un nombre familiar. Sin embargo, en agosto de 2025, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, puso a esta organización en la agenda pública al señalar que, por la compra de un software a Siemens, se habrían perdido $100.000 millones. Más allá de esa controversia, la relevancia de XM trasciende los contratos: se trata de un actor fundamental que opera el mercado eléctrico y concentra datos clave sobre la generación hidráulica, solar, entre otras fuentes.
En este contexto, y ante la posibilidad de un fenómeno de El Niño hacia finales de 2026, este medio habló con la gerente general de XM, María Nohemí Arboleda, para entender cómo se prepara el sistema frente a los riesgos que podrían surgir, así como para conocer los entrehilos de los contratos al interior de la compañía, filial de ISA, donde se toman decisiones clave para el funcionamiento de la energía en Colombia.

¿En qué va el proceso contra Siemens Endimensions por el software SAM que no se implementó?
Vamos en el proceso con ellos; eso fue un software que no se nos entregó en las condiciones que se había contratado, y ahí estamos a la espera de una audiencia que se va a hacer.
También hemos estado como hablando; ellos están buscando un esquema de negociación, pero eso todavía está en etapa de desarrollo.
¿Cuándo se celebrará esa audiencia?
Probablemente, será en mayo.
¿Cuántos recursos fueron invertidos?
Como US$26 millones para todo este software SAM.
¿Cómo planean recuperar esos recursos?
Eso es lo que tenemos que mirar. Pero eso se hizo para un sistema de facturación. La facturación se ha seguido haciendo en las condiciones que el sistema requiere. Era una forma de adelantarnos un poco a cambios regulatorios, pero el servicio nunca se ha dejado de prestar, hemos seguido facturando.
En estándares, como se puede ver en los indicadores que tenemos, entonces, el sector no se ha visto afectado en cuanto a que la factura no se haya hecho con la oportunidad que se requiere.

¿Cuál es el porcentaje que está ocupando la energía solar en la oferta energética?
La política ha sido incentivar la introducción de estas fuentes de energía, que son interesantes, y específicamente para un fenómeno como El Niño, son fuentes complementarias. Entonces, hay todo un plan y una expansión futura en los próximos cinco o seis años que está basado solamente en solares, básicamente.
Ha habido proyectos de infraestructura que se han atrasado, pero es una fuente interesante, sobre todo para complementar en El Niño, y ya hemos tenido participaciones importantes en la energía del país, puntuales en algunas horas, y en este momento representan 10 % de la capacidad del sistema.
Pero eso trae retos a nivel de la operación, hay que complementarlos con baterías para garantizar que el sistema siga siendo confiable.
¿Cuánto ha crecido la energía solar en los últimos años?
Las solares vienen entrando en los últimos cinco o seis años, pero han entrado de diferente manera. Ahora, en este momento, hay más de 3.000 megavatios y el sistema tiene alrededor de 22.000 megavatios.
¿Qué prevén para el Súper Niño que se está proyectando para finales de 2026?
El ministro de Minas (Edwin Palma) sacó una hoja de ruta para abordar El Niño. Tiene que ver con regulación, que van a emitir, tiene que ver con prepararse, con poner las plantas, tener la mayor disponibilidad, y también disponer del combustible que se requiere.
Viene una serie de actividades que hemos aprendido en todos estos años que se requieren para abordar El Niño de la mejor manera. De pronto, también la participación de la demanda, que también juega activamente como un recurso más a la hora de garantizar un abastecimiento.
Que ellos voluntariamente decidan hacer algunas desconexiones si hay algún problema en el sistema de abastecimiento.
¿Pero qué concretamente puede decir si llega ese Súper Niño? ¿Habrá pequeños apagones provisionales a lo largo del país?
Eso no se puede decir ahora, empezando porque hay una barrera de predictibilidad todavía.
Si bien se habla de un Niño porque se están dando algunas condiciones, eso todavía no es 100 % seguro, tampoco sabemos su intensidad, de si vamos a requerir o no una mayor capacidad térmica. Entonces, hablar de eso no sería apropiado porque no sabemos qué va a pasar. Después de junio sí sabremos.
¿Qué opinión tiene usted acerca de la venta de energía a largo plazo que diseñó la Bolsa Mercantil?
Hay que mirar a ver cómo entra eso, porque todavía no sé su impacto. Entiendo que es un mecanismo más de venta en contratos. Vamos a esperar a ver cómo evolucionan. No han empezado, que yo sepa.
La SuperServicios señaló que no debería haber una volatilidad en los precios de bolsa, ya que los embalses están llenos, ¿qué podría comentar al respecto?
Eso depende mucho de las ofertas y de lo que los agentes que hacen esas ofertas, es un sistema de mercado, en donde los agentes son los que definen el precio de la energía según las variables que ellos manejan, si hay o no el recurso disponible; ellos miran según las condiciones del país a nivel hidroenergético.
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Ellos miran un factor de riesgo porque tienen contratos, tienen demanda que atender, entonces, es un mercado. Un mercado como este es volátil, obviamente por sus condiciones.
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