Después de un mes de la advertencia emitida al Ministerio de Hacienda relacionada con el manejo de la deuda pública, la Contraloría presentó el primer balance del seguimiento.
Según el ente de control aún persisten los riesgos asociados a la operación anunciada y a las condiciones recientes de financiamiento del Gobierno Nacional.
En particular, se identificaron riesgos derivados de la apreciación del franco suizo frente al dólar, situación que podría implicar un mayor costo en dólares por cada franco y reducir los beneficios cambiarios y fiscales anunciados por el Gobierno Nacional. Frente a esta situación, la Contraloría, en el marco de sus competencias, continuará vigilando el cierre de la operación que, según se ha informado, se dará en las próximas semanas.

Asimismo, el seguimiento evidenció que la reciente adjudicación de Títulos de Tesorería (TES) realizada el 13 de mayo de 2026, por cerca de $6 billones, se realizó bajo tasas significativamente superiores a la registrada en la subasta anterior del 29 de abril de 2026, registrando un incremento de 68 puntos básicos. “Este comportamiento refleja un deterioro en las condiciones de financiamiento del Gobierno Nacional y podría aumentar la carga futura del servicio de la deuda pública”, dijo la Contraloría.
Además, observó que el pasado 5 de mayo el Ministerio expidió la Resolución No. 0946, mediante la cual se autorizó la ampliación de los mecanismos de sobreadjudicación, permitiendo adjudicar hasta el 100 % del monto inicialmente convocado cuando la demanda alcance tres veces la oferta, históricamente el límite había sido el 50 % con una demanda de 2,5 veces la oferta.
Para la Contraloría, esta modificación podría resultar contraria al objetivo de reducir el endeudamiento, en la medida en que flexibiliza las condiciones para nuevas colocaciones de deuda.
“Esta situación resulta particularmente sensible en el escenario actual, en el que las tasas de interés de los TES de corto plazo superan las de los títulos de largo plazo, comportamiento contrario al observado históricamente en el mercado”.

Aunque el apetito por TES continúa siendo elevado, esta dinámica podría traducirse en “mayores compromisos financieros futuros, bajo condiciones de tasas particularmente altas y en un entorno de mayor incertidumbre macroeconómica y fiscal”.
El ente de control observa que, de mantenerse la adjudicación de deuda a las tasas de interés actualmente registradas, podría verse comprometido el cumplimiento de la meta de déficit fiscal para 2026 establecida en el Plan Financiero, correspondiente al -5,1 % del PIB. Incluso, el déficit podría alcanzar niveles superiores a los registrados en 2025, cuando se ubicó en -6,4 % del PIB.
¿Por qué se abre hallazgo preliminar contra el ministro de Hacienda?
En el marco de la auditoría financiera realizada al Ministerio de Hacienda correspondiente a la vigencia 2025, la Contraloría General notificó el 14 de mayo de 2026 al ministro de Hacienda, Germán Ávila, una observación con presunta incidencia disciplinaria relacionada con el manejo de la deuda pública.
En cumplimiento del debido proceso y de los derechos de contradicción y defensa, actualmente se encuentra en curso la etapa correspondiente de respuesta y análisis por parte de la entidad auditada.

Uno de los factores que motivó la advertencia de la Contraloría fue la identificación de vencimientos de deuda que continúan mostrando concentraciones críticas en los años 2026, 2029 y 2030. Estos compromisos exigirán una gestión activa del portafolio por parte del Ministerio de Hacienda. Asimismo, la persistencia de déficits primarios en un contexto de altas tasas de interés reales y crecimiento económico moderado genera legítimas dudas sobre la sostenibilidad de la deuda nacional.
La Contraloría General reitera que la deuda sigue aumentando, al igual que los intereses asociados, mientras que el crecimiento de los ingresos no muestra el ritmo necesario para superar la crisis.
En este sentido, la entidad mantiene la Función de Advertencia al Ministerio de Hacienda frente al comportamiento de la deuda, en un contexto donde las tasas de interés de los TES de corto plazo superan las de largo plazo, alcanzando niveles cercanos al 15 %.
Esta situación refleja mayores percepciones de riesgo y presiones sobre el financiamiento del Estado. En cuanto al Presupuesto General de la Nación para 2026, que asciende a $555,7 billones, la mayor ejecución registrada a corte del 14 de mayo corresponde al rubro de deuda, con un 37,5 %, mientras que la inversión apenas alcanza el 19 %. Este último componente, clave para el crecimiento económico, continúa rezagado.
La Contraloría advierte que la baja ejecución de la inversión pública representa un riesgo directo para la reactivación económica y el cumplimiento de las metas sociales.
“La inercia en el gasto no es solo un rezago administrativo, sino una falla de gestión pública: cada peso no ejecutado oportunamente es una oportunidad perdida para los ciudadanos”, indicó el contralor.




