El coordinador del empalme del gobierno entrante, José Manuel Restrepo, aclaró que los US$60 millones anunciados por el presidente electo, Abelardo de la Espriella, como apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo no corresponden a un crédito ni incrementarán la deuda del país, sino que hacen parte de un esquema de cooperación técnica no reembolsable que tradicionalmente acompaña los procesos de transición de gobierno.
La explicación se dio al término de la primera reunión formal de empalme entre el gobierno saliente del presidente Gustavo Petro y la administración entrante, donde se presentó la metodología de trabajo y se precisó el alcance de los recursos anunciados.
Según Restrepo, el apoyo del BID estará dirigido a financiar actividades propias del inicio de un nuevo gobierno, entre ellas la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo, la revisión de programas relacionados con el crecimiento económico, los análisis sobre el ajuste fiscal y los procesos de reorganización y modernización del Estado.
El vicepresidente electo agregó que los recursos también podrían respaldar iniciativas en sectores estratégicos como salud y energía, de acuerdo con las prioridades que defina la nueva administración.
Restrepo insistió en que este tipo de acompañamiento por parte de organismos multilaterales es una práctica habitual durante las transiciones de gobierno y enfatizó que no se trata de un préstamo, sino de recursos de cooperación técnica que no deberán ser reembolsados por el Estado colombiano.
No obstante, el presidente Gustavo Petro dijo que la dirección de esos fondos es diferente: «Lo que ha dicho el BID es que quedan US$60 millones disponibles para financiar los diferentes programas que mi gobierno y gobiernos anteriores habían adelantado con el BID».




