La puja por la presidencia del Senado para la legislatura 2026-2027 sigue sin resolverse. La mesa de negociación entre los partidos que respaldan al presidente electo, Abelardo de la Espriella, terminó este miércoles 15 de julio sin un acuerdo.
Como resultado del encuentro, se conformó una subcomisión que volverá a reunirse este jueves desde las 9:00 a. m. con el objetivo de acercar posiciones entre el Centro Democrático y el Partido de la U, las dos colectividades que mantienen la disputa.
El principal desacuerdo radica en que el Centro Democrático se niega a respaldar la candidatura del senador Alfredo Deluque, impulsada por el Partido de la U, y tampoco está dispuesto a retirar la aspiración de Honorio Henríquez. La colectividad argumenta que, al ser la bancada más numerosa de la coalición de gobierno, le corresponde asumir la presidencia del Senado durante el primer año legislativo.
Ante la falta de consenso, el Centro Democrático propuso que ambas candidaturas lleguen a la sesión de instalación del Congreso, el próximo 20 de julio, para que sea la plenaria la que defina la elección mediante una votación.
La propuesta, sin embargo, fue rechazada por el presidente del Partido Conservador, Efraín Cepeda, quien advirtió que ese escenario podría abrir la puerta a que la oposición termine inclinando la balanza.
«Me parece mala cosa. No sé si aquí estamos dispuestos a que sea el Pacto Histórico el que defina la presidencia (…) quiero llamar a la mesura», afirmó Cepeda.
Hasta ahora, los acuerdos políticos entre los partidos que respaldan al gobierno entrante contemplan que el Partido de la U obtenga la presidencia del Senado con Alfredo Deluque, mientras que el Partido Conservador se quede con la presidencia de la Cámara de Representantes, con Nicolás Barguil.
En paralelo, el Partido Liberal conservaría la Secretaría General del Senado, el Partido de la U asumiría la Dirección Administrativa y el Centro Democrático obtendría la Subsecretaría de la corporación.
Pacto Histórico pasará a la oposición
A partir del 7 de agosto, con la posesión de Abelardo de la Espriella como presidente, el Pacto Histórico regresará oficialmente a la oposición. Aunque será la bancada más numerosa del Congreso, quedará en minoría frente a la coalición de gobierno.
Las proyecciones indican que la bancada oficialista tendría cerca de 62 senadores y 103 representantes, mientras que el Pacto Histórico contaría con el respaldo de Dignidad & Compromiso, un sector del Partido Liberal y, eventualmente, una parte de la Alianza Verde, que aún no define si se declarará independiente o de oposición.
Como bancada opositora, el Pacto Histórico conservará las garantías previstas en el Estatuto de la Oposición.




