Uno de los nombres que ha ganado mayor relevancia en este escenario es el de Juan David Riveros Barragán, abogado especializado en derecho penal corporativo y litigio estratégico, quien durante los últimos años ha liderado la defensa jurídica de algunos de los empresarios y compañías más importantes del país.
Su trayectoria combina más de dos décadas de experiencia en consultoría, representación judicial y gestión de crisis, con una sólida carrera académica como profesor en universidades como el Rosario, los Andes y la Pontificia Universidad Javeriana.
Del litigio penal a la estrategia empresarial
Riveros ha construido su práctica alrededor de un concepto que hoy cobra mayor relevancia para las organizaciones: el derecho penal como herramienta de gestión del riesgo empresarial.
Luego de cofundar en 2005 la firma Sampedro & Riveros Consultores, especializada en derecho penal empresarial y programas de compliance, lideró posteriormente la creación de Riveros Barragán Consultores Legales, despacho enfocado en la prevención del riesgo penal, investigaciones internas, defensa de compañías y representación de altos directivos en procesos de alta complejidad.
Su experiencia se concentra en asuntos relacionados con criminalidad económica, responsabilidad penal empresarial, conflictos regulatorios y litigios frente al Estado.
Casos que han marcado la agenda empresarial
Recientemente, Riveros ha participado en algunos de los procesos judiciales con mayor impacto para el sector empresarial colombiano.
Entre ellos sobresale la representación de Keralty y EPS Sanitas en los litigios derivados de la intervención del Gobierno Nacional, proceso en el que obtuvo decisiones favorables relacionadas con la devolución de la compañía y la rectificación de afirmaciones públicas contra su propietario, este caso lo convirtió en una de las voces jurídicas más consultadas sobre los alcances constitucionales y penales de estas actuaciones.
También figura como apoderado del empresario Christian Daes, presidente de Tecnoglass, en el proceso que concluyó con la rectificación de una publicación realizada por la revista Cambio.
Otro de los casos destacados corresponde a la defensa de Roberto Moreno, fundador de Amarilo, y Luis Alberto Moreno, expresidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en un proceso que terminó con una orden judicial para que el presidente Gustavo Petro aclarara que ambos empresarios no habían sido imputados, acusados ni condenados por los hechos mencionados públicamente.
Asimismo, ejerció la defensa del empresario bananero Víctor Manuel Henríquez, quien fue absuelto dentro del proceso relacionado con el caso Chiquita Brands.
Un perfil cada vez más demandado por las empresas
El incremento de investigaciones por delitos económicos, mayores exigencias en materia de cumplimiento normativo y una creciente exposición reputacional han hecho que el derecho penal corporativo deje de ser un servicio reactivo para convertirse en un componente estratégico dentro del gobierno corporativo.
En ese contexto, perfiles como el de Juan David Riveros han ganado espacio entre compañías nacionales e internacionales que buscan fortalecer su capacidad de respuesta frente a investigaciones penales, controversias regulatorias y situaciones de crisis reputacional.
Su práctica integra defensa judicial, prevención del riesgo penal y manejo estratégico de la reputación corporativa, una combinación que, según el perfil suministrado, lo ha consolidado como uno de los referentes colombianos en derecho penal económico y defensa empresarial.




