El gran ajuste fiscal que requiere Colombia, más allá de impuestos y recortes de gasto

El reto del nuevo gobierno será lograr un rebalanceo fiscal integral que no se limite únicamente a la fórmula tradicional, según el Banco de Bogotá.

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La nueva administración recibe una herencia económica compleja, marcada por un costo de financiación pública que ha alcanzado niveles no vistos en casi dos décadas.

En junio de 2026, el cupón promedio de la deuda pública, es decir, la tasa de interés que el Estado paga por financiarse, se situó en un 8,74 %, marcando su punto más alto en 17 años.

Ante este panorama, los expertos del Banco de Bogotá coinciden en que el reto del nuevo gobierno será lograr un rebalanceo fiscal integral que no se limite únicamente a la fórmula tradicional de aumentar ingresos o reducir gastos, sino que ataque directamente el elevado costo de la deuda.

ajuste fiscal Colombia

El incremento en el costo de la deuda no es casualidad, responde a una serie de decisiones y condiciones acumuladas desde 2025, de acuerdo con la entidad financiera.

Durante ese periodo, la suspensión de la Regla Fiscal y una acelerada emisión de títulos TES para cubrir necesidades de liquidez llevaron la oferta de deuda local a máximos históricosA esto se sumaron las denominadas Operaciones de Manejo de Deuda (OMD), las cuales consistieron mayoritariamente en canjear deuda externa por deuda interna.

Esta estrategia resultó costosa para el país, ya que el financiamiento local es considerablemente más caro que el internacional: mientras el cupón de la deuda externa se ubica en el 4,17 %, el de la deuda interna escala hasta el 10,09 %. Esta diferencia de costos ha generado una presión adicional que hoy mantiene el cupón total en niveles de alerta.

Más allá de la tijera y los impuestos

El diagnóstico de los analistas del Banco de Bogotá es claro: para aliviar las finanzas públicas, el ajuste debe ser técnico y estratégico.

La nueva administración tiene la tarea de reactivar el financiamiento externo a través de organismos multilaterales, créditos directos con la banca comercial y la emisión de bonos internacionales para diluir el peso de las costosas tasas locales.

Sin embargo, el rebalanceo también requiere de una gestión macroeconómica prudente en otros frentes. Factores como el deterioro de la prima de riesgo país y las expectativas de inflación (influidas por los incrementos en el salario mínimo) han contribuido al alza de los intereses, de acuerdo con el informe.

Por ello, se propone que los ajustes salariales sean técnicos y concertados, lo que, sumado a una consolidación fiscal creíble, permitiría reducir el riesgo país y, en consecuencia, el costo total del financiamiento.

La urgencia de este ajuste integral trasciende las planillas del Ministerio de Hacienda. De no lograrse una reducción efectiva en las tasas de interés internas, la inversión y el consumo de los ciudadanos seguirán bajo presión, frenando el crecimiento económico.

El éxito del nuevo gobierno dependerá, según el Banco de Bogotá, de su capacidad para ejecutar una estrategia que combine la disciplina fiscal con una gestión inteligente de su portafolio de deuda, devolviendo la estabilidad a las finanzas de la nación.