La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) puso a disposición del Gobierno nacional las capacidades técnicas, empresariales y operativas del sector para apoyar la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto de 7,4 grados registrado el pasado 10 de agosto.
El gremio informó que ha articulado a sus regionales, empresas afiliadas y profesionales voluntarios para participar en la evaluación de daños, la atención de necesidades prioritarias y las labores de recuperación en los territorios afectados.
Entre los recursos movilizados se encuentran maquinaria, equipos, materiales, logística y personal especializado para actividades como remoción de escombros, evaluación de edificaciones y acompañamiento a las comunidades.
Además, Camacol, junto con otros gremios y organizaciones del sector, puso en marcha una convocatoria para conformar una comisión técnica de profesionales voluntarios que apoye la evaluación de edificaciones, diagnóstico de daños, remoción de escombros y asistencia técnica.
A la fecha, más de 4.400 profesionales se han inscrito en esta iniciativa y varios grupos ya se han desplazado a las zonas afectadas. A estos se suman más de 200 profesionales enviados desde las regionales de Camacol, entre ellas Antioquia, Bogotá y Santander.
En el Chocó, por ejemplo, 30 ingenieros provenientes de Bogotá ya inspeccionaron 387 edificaciones en los municipios más afectados por el terremoto.
El gremio también avanza en la estructuración de un banco de materiales, con el que busca conectar la oferta de productores, industriales, proveedores y constructores con las necesidades que sean priorizadas en los territorios.
“Es una labor que demuestra el compromiso desde las regiones, donde los empresarios están acompañando al Gobierno y a las autoridades locales en una labor tan difícil y dolorosa”, señaló Guillermo Herrera, presidente de Camacol.
Las cinco propuestas de Camacol
Ante la magnitud de la emergencia, Camacol presentó al Gobierno una hoja de ruta con cinco acciones prioritarias para organizar la reconstrucción habitacional.
1. Unificar la información sobre hogares y edificaciones afectadas.
El gremio considera necesario contar con una metodología única y técnicamente sólida que permita determinar cuáles viviendas pueden ser reparadas, cuáles deben ser reconstruidas y cuáles requieren reubicación.
2. Crear un régimen especial de reconstrucción habitacional.
La propuesta contempla definir desde ahora las modalidades de atención, los montos de apoyo y las reglas para combinar subsidios, seguros, crédito, cajas de compensación, recursos territoriales y aportes de los propios hogares.
3. Definir quién dirige y quién ejecuta la reconstrucción.
Camacol plantea establecer una conducción claramente articulada entre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), los ministerios y las entidades territoriales, con responsabilidades precisas y capacidad efectiva de ejecución.
4. Organizar territorialmente la reconstrucción.
Debido a que la emergencia afecta diferentes territorios, el gremio propone establecer brazos territoriales de reconstrucción con metas, cronogramas, responsables y mecanismos de seguimiento adaptados a las necesidades de cada zona.
5. Definir las fuentes de financiación desde el inicio.
Camacol considera indispensable establecer cómo concurrirán los recursos del Gobierno nacional, las entidades territoriales, aseguradoras, cajas de compensación, sector financiero y hogares, entre otros actores.

En materia presupuestal, Herrera destacó una propuesta de ANIF según la cual se debería revisar el presupuesto de inversión de 2026 y las partidas que todavía no han sido ejecutadas, estimadas en cerca de $20 billones. También planteó ajustar el presupuesto de 2027 y priorizar las inversiones de las entidades encargadas de la gestión del riesgo y la reconstrucción.
Camacol advirtió que la respuesta a la emergencia no puede concentrarse únicamente en recuperar las viviendas destruidas o afectadas.
De acuerdo con las cifras presentadas por el gremio, más de 290.000 personas y 160.000 viviendas se han visto afectadas, lo que representa un desafío que requiere la coordinación entre el Gobierno nacional, autoridades territoriales, empresas, comunidades y cooperación internacional.
El gremio señaló que los efectos del terremoto también pueden profundizar problemas relacionados con pobreza, empleo y actividad económica, por lo que la reconstrucción debería convertirse en una oportunidad para reactivar las economías locales y cerrar brechas regionales.
“La reconstrucción debe comenzar con información precisa, reglas claras y una estructura de ejecución que permita convertir los recursos y las capacidades disponibles en soluciones concretas para las familias afectadas. Desde Camacol estamos listos para poner al servicio del país el conocimiento y la capacidad de toda la cadena de la construcción”, afirmó Herrera.




