Entrevista | La energía y el espacio son el techo del crecimiento de la IA: esto dice AMD, el gigante estadounidense de tecnología

Nicolás Cánovas, director general de AMD para América Latina, explica por qué la energía y el espacio condicionan la expansión de la IA en la región.

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Casi la mitad de los computadores que se vendieron en Colombia entre abril y junio llevan adentro un chip de AMD. La compañía alcanzó 46 % de participación en dispositivos personales durante ese trimestre, el sexto consecutivo de crecimiento. Si se mira solo la venta al consumidor final en almacenes, sin contar las compras corporativas, la cifra sube a 51 %.

AMD no fabrica computadores ni los vende directamente: diseña los procesadores y las tarjetas gráficas que van dentro de las máquinas de HP, Lenovo, Dell, Asus y Acer, y dentro de los servidores que operan los grandes proveedores de nube. Compite con Intel en procesadores y con Nvidia en aceleradores.

El negocio de aceleradores es el que está moviendo las cifras de la compañía. En el segundo trimestre de 2026 AMD facturó US$11.500 millones, 50 % más que un año atrás y el registro más alto de su historia. La proyección para el tercer trimestre es de US$13.000 millones.

Imagen: AMD.
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En el mismo periodo la compañía lanzó Helios, un rack para servidores de inteligencia artificial que integra decenas de aceleradores como una sola unidad de cómputo, y la familia de GPU Instinct MI400, su nueva generación de chips para entrenar y operar modelos de IA en centros de datos. También cerró un acuerdo con Anthropic para desplegar hasta 2 gigavatios de esos aceleradores, además de alianzas ampliadas con Microsoft, Cisco y Cerebras.

Nicolás Cánovas, director general de AMD para América Latina, conversó con Valora Analitik sobre la adopción de inteligencia artificial en la región, el lugar de Colombia en la estrategia de la compañía y el consumo energético como límite para la expansión de los centros de datos.

¿Cuál era el objetivo de la compañía cuando se fundó?

Creo que siempre estuvo el desarrollar la tecnología de mayor rendimiento, y esa misión siempre la tuvo AMD. Lo que pasa es que hace algunos años era en un segmento más acotado, más específico. AMD fue el primero en quebrar la barrera de un gigahercio (la velocidad a la que trabaja un procesador; superar los mil millones de operaciones por segundo era la meta de la industria en el año 2000), cuando esa barrera de rendimiento era algo aspiracional muy fuerte. O fue el primero en lanzar el primer doble núcleo x86 (meter dos procesadores dentro de un mismo chip, lo que permite hacer varias tareas al tiempo), y estamos hablando de hace 20 años.

Entonces siempre tuvo esa misión, lo que pasa es que buscó ser un competidor, tener su lugar, empezar por algunos aspectos en los que en su momento era muy fuerte, como el mundo del gaming.

Oficinas AMD. Foto: cortesía.
Oficinas AMD. Foto: cortesía.

Y de allí se fue creciendo, fue ganando experiencia, pasó por situaciones más críticas y tuvo que reconvertirse. En el año 2014 llegó nuestra actual CEO, Lisa Su, que hoy es una de las mujeres más influyentes en el mundo, no solamente de la industria, sino de los negocios, y que hizo un cambio radical de la compañía. Básicamente lo que dijo es: en vez de seguir evolucionando la tecnología actual, tenemos que empezar una arquitectura tecnológica desde cero.

En ese momento empezó el trabajo de diseñar esa nueva arquitectura, que se lanzó en el año 2017 y hoy es la base de un crecimiento muy fuerte. Ese núcleo tecnológico que empezó en un procesador de escritorio obviamente se expandió a las computadoras móviles, a nuestra línea Epyc de servidores, y hoy es la base que está en nuestros aceleradores de GPU, que son los que entrenan los modelos grandes de inteligencia artificial.

Esas historias son interesantes porque al fin del día empiezan con una misión y una visión de tener la mejor tecnología posible, y creo que eso es lo que nos llevó a donde estamos hoy.

¿Cómo describiría el momento que vive la inteligencia artificial en América Latina?

Diría que está alineada con esta explosión y este cambio tan fundamental que trajo la inteligencia artificial en el mundo. Lo que vemos es que en el mundo hubo un primer paso muy fuerte de grandes empresas, que son pocas, pero con mucha capacidad de compra, que son las que están armando la gran infraestructura mundial: Meta, AWS, Microsoft, OpenAI, Anthropic, que están muy enfocadas en el entrenamiento.

Y lo que América Latina está en este momento es viéndola, adoptándola, viendo cómo adaptarla a modelos de negocio diferentes, cómo las empresas están empezando a adaptar sus compras y su infraestructura para poder implementarla. Pero sobre todo creo que el gran proceso en América Latina es que ya pasó el uso personal, ya está bien establecido, es decir, nosotros como personas usándola, incorporándola. Y la siguiente etapa es cómo las empresas están empezando a incorporarla en sus distintos usos.

Porque no es solamente una conversación de acceso a la tecnología o de compra de tecnología, es también entender para qué la voy a usar, cómo implementarla, cuáles son las necesidades que tengo en las que la inteligencia artificial me puede ayudar.

Entonces está muy fuerte en ese proceso de implementación a nivel estructural, a nivel de empresas, y obviamente con todo lo que requiere alrededor, que es tener el talento para poder implementarlo, tener una cultura empresarial para poder entender cómo usarlo y que no sea una herramienta separada del uso.

Una empresa con inteligencia artificial tiene herramientas que de otra manera sería muy difícil conseguir, y acceso a recursos. Entonces creo que es una gran oportunidad que tiene la región y está avanzando a pasos realmente muy fuertes.

¿En qué lugar ubicaría a la región frente a otros mercados como Estados Unidos?

Es difícil compararlo por un par de razones. Primero, porque varias de las grandes empresas que están armando la infraestructura que da servicio de inteligencia artificial son norteamericanas. Entonces obviamente el nivel de inversión que hay allí es muy grande, pero eso que se está haciendo y que está concentrado lo que hace es dar servicio para la región.

En inteligencia artificial hay que hacer siempre una división interesante. Yo siempre hablo de entrenamiento: cuando hablo de entrenamiento de modelos son grandes inversiones en centros de datos, una gran capacidad de cómputo, que es lo que permite trabajar los grandes modelos.

CPU para servidores AMD. Foto: AMD.
CPU para servidores AMD. Foto: AMD.

Se los alimenta con una gran cantidad de información y eso es lo que permite la base de los grandes modelos que hoy tenemos en el mundo. Ahora, lo que está creciendo cada vez más es lo que se llama la parte de inferencia, que es el uso de esos modelos ya entrenados para generar nuevos contenidos, para adaptarlos a nuestras necesidades. No necesitas todo ese modelo con toda esa capacidad, sino algo que se adapte a tu negocio, en lo que tú puedas usar tu información y que te dé nuevas respuestas y soluciones a partir de eso.

Estados Unidos está muy enfocado en el entrenamiento, además por esto que decía de los niveles de inversión y la escala. Para América Latina, más allá de la capacidad de inversión, la gran oportunidad está en la inferencia. Entonces son dinámicas diferentes: aprovechamos mucho de esa inversión que se hace en el entrenamiento para el uso de la inferencia, es decir, para usar esos modelos.

Creo que es difícil compararlos por ese nivel de escala, pero diría que están en un proceso de actualización muy fuerte. Hay países que obviamente están un poco más avanzados, y eso tiene que ver con implementación, factores habilitantes, infraestructura, con estar preparados. Hay, por ejemplo, un estudio que es el ILIA, el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial, que me parece que es una buena muestra: todos los años revisan y les dan un puntaje a los países.

 Hay algunos que están adelante, digamos Chile, Brasil, Uruguay; Colombia está cuarto. Y en general, cuando vemos que eso pasa es porque suele haber un buen trabajo entre el espacio público, el privado y el académico en establecer esos lineamientos.

¿Qué lugar ocupa Colombia en la estrategia de AMD para la región?

Colombia ocupa un lugar preponderante, diría. Cuando tú ves nuestros negocios, nosotros tenemos el negocio de consumo como tal, que es cuando tú vas al Éxito a comprar un PC, una computadora para gamer; el negocio corporativo, las necesidades de las empresas, que pueden ser PC, notebooks corporativas con sus aspectos de seguridad; servidores; inteligencia artificial.

En esos distintos segmentos, Colombia tiene un muy buen equilibrio en el tamaño y en la importancia de esos negocios. Hay otros países que son más importantes en uno que en otro. Entonces Colombia tiene un muy buen equilibrio, para nosotros es muy importante. De hecho, algunos de nuestros roles regionales están sentados allí. Probablemente es el cuarto mercado dentro de América Latina.

Y lo interesante es que tenemos varios años que estamos allí con equipos y estamos con un crecimiento muy fuerte, no solamente acompañando este momento, sino acelerándolo.

Colombia tiene un rol clave, un rol muy importante por su tamaño de mercado, por su distribución tan importante en los distintos mercados, con grandes empresas requiriendo sus necesidades, con un mercado de consumo realmente muy equilibrado, con un mercado de gaming. Así que estamos muy contentos con nuestro momento actual.

¿En qué consiste democratizar la inteligencia artificial?

Democratizar la inteligencia artificial parte de la base de que, siendo esta una tecnología tan poderosa, tan potente, que realmente está cambiando y que hacia adelante va inclusive a profundizar el cambio en la forma en que trabajamos, en la forma en que hacemos un montón de cosas, debería ser fácil el acceso a ella.

Debería ser fácil poder trabajar en los distintos modelos, debería ser fácil poder programar sobre ella, y no que sea propietaria o exclusiva de algún grupo de empresas.

¿Cómo se hace fácil acceder a ella? Primero, trabajando en un entorno de modelos abiertos, de código abierto. Nuestra premisa: todo lo que hacemos está basado en open source. Eso lo que hace es que trabajamos de manera colaborativa con las empresas, les ayudamos y les acercamos esas posibilidades de que puedan programar muy fácil sobre nuestro producto.

Lisa Su, SEO de AMD. Foto: AMD.
Lisa Su, SEO de AMD. Foto: AMD.

Al fin del día la democratización es eso: hacerla accesible. Entonces lo que permite este código abierto, este ecosistema abierto, es eso. Si tú trabajas con un modelo o con una infraestructura y aparece una mejor, o quieres cambiarte porque te da más beneficios, que ese cambio sea fácil. Esa interoperabilidad de plataformas es a lo que apunta la democratización.

Y de nuevo, piénsalo: creo que eso es lo que da flexibilidad, y lo que hace es acelerar los procesos de innovación, porque permite que una industria pueda hacer eficiencia sobre lo que nosotros traemos al mercado, hacer sus propias programaciones, hacer sus propias aplicaciones.

¿La energía se volvió un limitante para la expansión de la inteligencia artificial?

Sí, diría que hay dos limitantes. Hoy, cuando tú ves la demanda de inteligencia artificial, es muy grande, es enorme. La necesidad de crear infraestructura de cómputo para el futuro cercano también es muy grande. Entonces es la energía y el espacio: son dos elementos limitantes.

Por eso diría que uno de los grandes aspectos en los que AMD ha trabajado, ha sido que nuestras soluciones tienen una gran eficiencia energética. Y esto tiene que ver con que empezamos a desarrollar un producto desde cero hace algunos años.

Sigue siendo, por la demanda tan fuerte, una limitación para que siga creciendo. Entonces ahí América Latina empieza a verse como un espacio de crecimiento. Hay data centers, hay varios países que, por exceso de energía, en algunos casos eólica, hidráulica, son espacios atractivos para que las empresas puedan invertir.

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Ahora, nosotros seguimos desarrollando productos que cada vez tienen más capacidad de cómputo con una eficiencia energética mayor.

De hecho, nuestra meta para el 2030 es buscar mejorar 20 veces esa eficiencia energética a nivel de servidores, todo enfocado en las necesidades de inteligencia artificial. Es un elemento que hoy se está mirando de manera muy cercana, y creo que también está ayudando a acelerar los procesos de innovación justamente para dar respuesta a eso.

¿Qué planes tiene la compañía para Colombia y la región?

Nuestro objetivo es ser el líder de soluciones de inteligencia artificial. Sabemos que América Latina es una región que necesita el trabajo local, que necesita la presencia local, que es una región en donde cada país tiene su propia idiosincrasia, cultura, tipología de mercado, y nosotros queremos seguir reforzando eso.

Vamos a estar trabajando, acelerando nuestro trabajo sobre todo con las empresas, con la academia y con los gobiernos, que están buscando llevar esto a políticas públicas. Entonces vamos a ver una profundización muy fuerte en ese trabajo. Estamos ampliando nuestro equipo en la región, así que creo que vamos a ver todavía un crecimiento más fuerte.

Diría que el contexto es propicio. AMD hoy está en un proceso de crecimiento muy grande, está entre las 25 empresas de mayor capitalización de mercado.

Somos líderes en Colombia, en el mercado de PC, queremos serlo en el mercado de servidores y lo queremos ser también en aceleradores de inteligencia artificial.