Gasto de los hogares colombianos repuntó en agosto, pero mantiene su ritmo de desaceleración

Gasto de los hogares colombianos repuntó en agosto, pero mantiene su ritmo de desaceleración

Pese a resistir mejor la caída estacional de mitad de año, el gasto de los hogares se ubica por debajo de la cifra registrada en 2025.

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En agosto de 2026, el gasto de los hogares en Colombia sumó $103,99 billones, lo que representa un crecimiento nominal del 9,39 % frente a los $95,07 billones facturados en el mismo mes de 2025. Y al descontar el efecto de la inflación, el incremento en términos reales fue del 2,96 %, de acuerdo con Raddar.

Sin embargo, el comportamiento mensual evidenció una notable resistencia. Aunque el gasto real cayó un 14,86 % en comparación con julio, esta contracción resultó ser ligeramente menor al ajuste que históricamente suele sufrir el comercio tras el cierre de la mitad de año, cuyo promedio fue de -15,95 % entre 2015-2019 y -15,19 % entre 2022-2025.

Gasto de los hogares para los meses de agosto
Fuente: Raddar.

La firma destacó que este mejor desempeño coincidió con el inicio de la temporada de mayor dinamismo comercial, pues agosto se caracteriza habitualmente por liquidaciones, promociones y salida de inventarios previas al lanzamiento de las colecciones de fin de año.

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La existencia de estos menores precios relativos estimuló compras que los hogares habrían postergado bajo otras condiciones. Sin embargo, Raddar aclaró que el mercado continúa en un proceso estructural de desaceleración del gasto.

Aumento del precio de los alimentos impulsó el gasto de los hogares

Mientras en agosto de 2025 el gasto real crecía a una tasa del 4,61 % anual, el mes pasado se moderó al 2,96 % anual.

Gasto de los hogares histórico
Fuente: Raddar.

Hace 12 meses, una parte importante del crecimiento estaba sustentada en un aumento efectivo en la cantidad de productos comprados. Pero ahora las familias colombianas están destinando mayores sumas de dinero a sus facturas sin que ello se traduzca en un incremento equivalente en el volumen de bienes adquiridos.

Raddar también destacó que, por cuenta del repunte de la inflación, que se situó en 6,25 % en agosto (aunque en bienes frecuentes, como alimentos perecederos, reportó variaciones anuales del 7,82 %), las familias optaron por una clara priorización del presupuesto y la canasta de alimentos para el hogar retomó el primer lugar de crecimiento real.

Y es que esta lideró el repunte con un crecimiento real anual del 4,33 % y ahora representa cerca del 30 % del gasto total ($32,8 billones). En variación le siguió la canasta de moda, que registró un incremento del 3,66 % ($3,18 billones), y la de entretenimiento, que se expandió un 3,09 % ($6,17 billones).

Dado que los alimentos concentran el mayor peso de las compras, su reactivación impulsó el dato global, lo que, para Raddar, evidencia que la recuperación responde a un esfuerzo por cubrir necesidades básicas más que a un entusiasmo comprador generalizado.

Crédito aceleró el gasto de los hogares

Aunque los salarios y rentas estables siguen siendo la columna vertebral del ingreso, el crédito de consumo operó como el acelerador determinante del dinero en circulación en agosto de 2026. La colocación crediticia total creció un 4,30 % anual, impulsada en su mayoría por el uso de tarjetas de crédito, cuya colocación aumentó a un ritmo del 22,3 % anual.

No obstante, Raddar planteó serias dudas e inquietudes respecto a la capacidad del crédito para sostener este nivel de gasto hacia el futuro.

Gasto de los hogares y fuentes de ingreso
Fuente: Raddar.

Por un lado, el mayor endeudamiento asumido por las familias incrementa los compromisos financieros futuros, lo que restará espacio y liquidez al ingreso disponible. De hecho, ya se observa una marcada moderación en la colocación de créditos de libre inversión y libranza, sumada a un menor valor promedio de compra en las transacciones con tarjeta de crédito.

Raddar concluyó que con presupuestos apretados e inflación persistente, los consumidores tenderán a ser cada vez más selectivos y estratégicos en cantidades, marcas y canales de compra para no desbordar su capacidad de pago.