El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció este domingo en alocución nacional que le dio la instrucción al ministro de Hacienda y a su equipo económico iniciar conversación y negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Dijo que esa negociación buscará buscar una salida a la crisis fiscal que, asegura, heredó el Gobierno Petro.
La declaración del jefe de Estado se da apenas tres semanas después de que el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, dijo en el marco de la Convención Bancaria que el gobierno colombiano no buscaría un acuerdo con el FMI para conseguir soluciones al alto déficit fiscal que enfrentan las finanzas públicas.
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El anuncio del presidente sobre el FMI
“Hemos advertido cómo el régimen que me antecedió sobreendeudó a Colombia y despilfarró el presupuesto de todos los colombianos. El desgobierno pasado pasó de la corruptela enquistada en el Estado durante décadas a gastar a manos llenas, pasando del festín de los recursos públicos de billones de pesos a billones de pesos”, dijo en una nueva alocución dominical.
Agregó que el régimen entró en una depredación de lo público nunca antes vista. La situación, por ejemplo, de la UNGRD, de la Fiduprevisora y de muchas otras entidades del Estado están siendo puestas en conocimiento de la justicia.
“Se robaron todo, pero eso sí, tengan la seguridad de que todo ese daño que han causado no va a quedar impune en el gobierno del Tigre. Pese a lo anterior, las advertencias del gobierno sobre la gravedad económica no han sido lo suficientemente entendidas por la ciudadanía, porque la crisis de la economía pública contrasta con una aparente abundancia económica en el mercado que se ve afuera en la calle”.
De acuerdo con De la Espriella, mientras el Estado colombiano está sobregirado, mientras paga una deuda costosísima y los gastos de su funcionamiento son desbordados, en la calle hay una economía paralela que se ha sostenido con los dineros ilícitos, que son millones y millones y que provienen de haber convertido a Colombia en el primer productor de cocaína del mundo.
A esos billones del narcotráfico, agregó, hay que sumarle los billones de la corrupción que circulan en el mercado. Las economías ilícitas ilegales irrigan el mercado manteniendo una burbuja de aparente normalidad económica que no es tal.
El gobierno mantiene “una quimera también”, una ilusión que no puede seguir pagando por razones tan elementales como esta: sus ingresos son menores que el pago de su deuda y el funcionamiento y, por ende, debe acudir a más y más deuda en los mercados nacionales e internacionales.
“Las finanzas públicas ya no aguantan más. El saldo está en rojo. Por lo anterior he dado instrucciones claras al señor ministro de Hacienda y a todo el equipo económico para que se pongan al frente de las conversaciones con el Fondo Monetario Internacional. He dado esa instrucción para buscar una salida negociada a la crisis que nos heredaron los corruptos irresponsables que nos antecedieron”, aseguró el presidente colombiano.



