Luego del anuncio del Gobierno de De la Espriella sobre la autorización para permitir el ingreso de tropas estadounidenses a Colombia, el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, habló en entrevista con el medio Latam Político, donde destacó el nuevo acercamiento entre Washington y el Gobierno colombiano.
Durante la conversación, Hegseth afirmó que Colombia vuelve a ocupar un lugar relevante dentro de la estrategia de Estados Unidos para América Latina, con un papel centrado principalmente en la lucha contra el narcotráfico.
El funcionario señaló que Colombia se convirtió en el integrante número 19 de la Coalición de las Américas contra los Cárteles, una iniciativa orientada a fortalecer la cooperación regional frente a las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. Según Hegseth, Bogotá también manifestó su disposición para convertirse en sede o centro de operaciones de esta alianza hemisférica.
El secretario de Guerra destacó, además, la relación construida durante décadas entre las Fuerzas Armadas de Colombia y Estados Unidos, particularmente en áreas como entrenamiento y cooperación militar. A su juicio, la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca abre una nueva etapa en los vínculos bilaterales y permite profundizar la coordinación en materia de seguridad.

Washington busca ampliar las operaciones contra el narcotráfico
Uno de los principales anuncios de Hegseth estuvo relacionado con el alcance de la estrategia estadounidense contra las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. El funcionario explicó que Washington busca ir más allá de las operaciones desarrolladas en el ámbito marítimo y extender sus acciones hacia tierra firme, en coordinación con gobiernos aliados de la región.
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Colombia y Ecuador fueron mencionados como dos de los países con los que Estados Unidos podría fortalecer esta cooperación. Hegseth sostuvo que las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas que representen una amenaza para ciudadanos estadounidenses o para países aliados podrían ser enfrentadas mediante capacidades similares a las utilizadas durante años contra grupos terroristas como ISIS y Al-Qaeda.
Según explicó, la estrategia busca aprovechar las capacidades que Estados Unidos ha desarrollado durante los últimos 25 años para identificar, rastrear y desarticular redes consideradas amenazas para su seguridad. Este enfoque podría abarcar distintas etapas de las cadenas del narcotráfico, desde las rutas utilizadas para transportar cocaína desde Sudamérica hasta las estructuras relacionadas con el tráfico de fentanilo en México.
Hegseth afirmó que Washington pretende emplear los recursos disponibles para bloquear las operaciones de estas organizaciones y afectar sus estructuras operativas, logísticas y financieras.
En ese contexto, el funcionario señaló que las organizaciones designadas como terroristas podrían convertirse en objetivos legítimos de operaciones estadounidenses cuando exista coordinación con gobiernos aliados. Colombia figura entre los países mencionados dentro de este esquema de cooperación.

Posible cooperación contra las Farc y el ELN
Durante la entrevista, Hegseth también fue consultado específicamente sobre la posibilidad de que Estados Unidos trabaje junto con el Gobierno de De la Espriella contra remanentes de las Farc o integrantes del ELN.
El secretario de Guerra respondió afirmativamente en dos ocasiones. Sus declaraciones abren la posibilidad de ampliar la cooperación bilateral en áreas como inteligencia, operaciones y capacidades militares frente a organizaciones armadas que Washington considere una amenaza.
Aunque Hegseth no proporcionó detalles sobre posibles operaciones concretas ni estableció fechas para una eventual intervención conjunta, sus declaraciones evidencian un cambio en el tono de la relación entre ambos países y apuntan a un fortalecimiento de la cooperación en materia de seguridad.




