Cushman & Wakefield reporta que solo 0,9 % de las bodegas industriales y logísticas de Bogotá y la Sabana está desocupado y disponible para arriendo, uno de los niveles más bajos que tiene registrados.
Ese indicador, conocido en el sector como vacancia, muestra que prácticamente no quedan espacios listos para ocupar, en especial los de altas especificaciones y ubicados cerca de la ciudad.
Según la firma de servicios inmobiliarios, la escasez ya presiona los precios. El arriendo promedio llegó a cerca de $28.000 por metro cuadrado al mes, 17 % más que hace un año.
Cushman & Wakefield identifica además un cambio en la forma en que las compañías toman espacio: muchas firman contratos antes de que los proyectos estén terminados, para asegurar ubicación y continuidad en su operación.
Esa demanda proviene sobre todo de operadores logísticos, empresas de comercio electrónico y compañías que buscan acercar sus inventarios a los clientes.
En el primer semestre, la absorción, es decir, los metros cuadrados que pasaron a estar ocupados en el periodo, superó los 46.000 m². La firma señala que, para los ocupantes, el valor del arriendo se suma a otras variables que pesan en el costo total de la operación logística, como la ubicación, la conectividad, los tiempos de desplazamiento y la cercanía a los centros de consumo.

1,3 millones de m² en proyectos de bodegas
Para Cushman & Wakefield, la falta de inventario está impulsando una nueva etapa de construcción industrial. En Bogotá y la Sabana hay unos 146.000 m² en obra y más de 1,3 millones de m² en etapa de proyecto, y la Calle 80 se consolida como uno de los principales corredores de ese crecimiento.
Una parte relevante de los nuevos desarrollos se hace bajo el modelo build to suit (BTS), en el que la bodega se diseña y construye a la medida de un ocupante ya definido. La firma atribuye el avance de este esquema a que les permite a las empresas conseguir espacios modernos en un mercado donde la oferta disponible de inmediato casi desapareció.
La consultora relaciona el comportamiento del mercado con cambios estructurales en la logística y el comercio. Las compañías han aumentado sus niveles de inventario, tanto por el crecimiento de la actividad comercial como por estrategias para hacer más resilientes sus cadenas de suministro, y buscan ubicarlo más cerca de sus clientes.

Según la firma, la demanda por infraestructura logística se mantiene pese a las tasas de interés altas y los costos financieros elevados.
Juan Carlos Delgado, country manager de Cushman & Wakefield Colombia, afirmó: “Estamos viendo un mercado en el que la disponibilidad de espacios industriales es cada vez más limitada. Para los ocupantes, esto significa que la planeación inmobiliaria debe comenzar con mayor anticipación; para inversionistas y desarrolladores, abre oportunidades para generar nueva oferta. Sin embargo, la clave estará en entender dónde se concentra la demanda y qué características requieren hoy las operaciones logísticas”.




