Colombia ya definió quiénes disputarán la Presidencia en segunda vuelta. Abelardo de la Espriella, candidato de Defensores de la Patria, obtuvo 10,36 millones de votos (43,74 %), mientras que Iván Cepeda, del Pacto Histórico, alcanzó 9,69 millones (40,90 %).
Ahora ambos buscan convencer a los electores de cara a la jornada definitiva del 21 de junio, en una campaña donde la seguridad, la economía y el empleo han dominado la conversación pública.
Lea también: Abelardo de la Espriella vs. Iván Cepeda: las claves de sus planes para la economía de Colombia
Sin embargo, detrás de esos grandes temas aparece un desafío estructural que podría determinar buena parte del futuro económico y social del país durante la próxima década: la crisis de la educación media.
Mientras los candidatos discuten cómo crecer más, reducir la pobreza o generar empleo, expertos advierten que Colombia sigue perdiendo miles de jóvenes antes de que terminen el colegio, una situación que termina afectando la productividad, los ingresos laborales y las oportunidades de movilidad social.
La crisis educativa que deberán enfrentar Abelardo de la Espriella o Iván Cepeda
La advertencia proviene de la Alianza por la Educación Media (ATEM), que identificó tres desafíos prioritarios que deberá enfrentar el próximo gobierno, independientemente de quién llegue a la Casa de Nariño.

Las cifras muestran la magnitud del problema. Actualmente, apenas uno de cada dos jóvenes que están en edad de cursar educación media efectivamente se encuentra matriculado en ese nivel educativo.
Además, cerca del 45 % de quienes ingresan al sistema escolar no logran llegar a grado 11.
La situación se agrava por las enormes diferencias regionales. Mientras algunas entidades territoriales certificadas alcanzan coberturas cercanas al 80 %, otras apenas llegan al 10 %, reflejando una brecha que sigue separando a las grandes ciudades de las regiones más apartadas del país.
Para entender la dimensión del problema basta un ejemplo. De 100 niños que ingresan al sistema educativo colombiano, aproximadamente 45 abandonan el camino antes de terminar la educación media. Muchos de ellos terminan incorporándose a la informalidad laboral, enfrentan mayores dificultades para acceder a educación superior o reducen significativamente sus posibilidades de mejorar sus ingresos futuros.
Más allá de un debate educativo, los expertos sostienen que se trata de un asunto económico. Alejandra López, gerente de ATEM, aseguró que la discusión sobre educación media no puede limitarse al acceso o la cobertura.
“Estamos hablando de las oportunidades de vida de millones de jóvenes y de la capacidad del país para cerrar brechas sociales, fortalecer el empleo juvenil y promover desarrollo territorial”, afirmó la experta.
Según datos citados por la organización y provenientes del Observatorio de Realidades Educativas de la Universidad Icesi, un joven que culmina la educación media puede aumentar en 28 % sus ingresos esperados frente a quienes únicamente terminaron la primaria.
En otras palabras, la deserción escolar no solo afecta a quienes abandonan las aulas. También impacta la productividad del país, la calidad del empleo y la capacidad de las regiones para atraer inversión y generar desarrollo. ATEM advierte que la dificultad no se limita a lograr que los estudiantes permanezcan en el sistema educativo.
También puede leer: El problema de vivienda que deberán resolver Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda: miles de familias abandonan la compra de casa
La calidad también genera preocupación. De acuerdo con el análisis de la organización, únicamente 13 de cada 100 estudiantes que ingresan al sistema educativo logran graduarse desarrollando competencias básicas de manera integral.
Las diferencias territoriales vuelven a aparecer. Mientras municipios como Envigado y Sabaneta registran trayectorias educativas integrales cercanas a 40 estudiantes por cada 100, en departamentos como Chocó y Vichada la cifra se reduce a apenas uno de cada 100.

Los expertos consideran que este fenómeno termina profundizando las desigualdades históricas entre regiones y dificulta la construcción de mercados laborales más competitivos.
Lo que proponen los expertos al próximo presidente
ATEM sostiene que el próximo gobierno debería adoptar decisiones estructurales desde el primer año de mandato. Entre las prioridades planteadas están apoyar la reforma constitucional que busca ampliar la edad de la educación obligatoria, liderar un Plan Nacional de Educación Media y modernizar la educación técnica mediante nueva infraestructura y actualización de especialidades alineadas con las necesidades productivas actuales.
Asimismo, según los expertos, las estrategias nacionales deberán reconocer las profundas desigualdades regionales del país, especialmente en departamentos como Guainía, Guaviare, Vaupés, Amazonas, Arauca y zonas del Pacífico, donde las condiciones de ruralidad y dispersión exigen respuestas diferenciales.
Puede interesarle: Documento clave por el cual Colpensiones podría suspender el pago de una pensión
Para ATEM, poner a los adolescentes y jóvenes en el centro de la agenda pública no solo es una decisión educativa, sino una condición necesaria para impulsar el desarrollo económico, social y territorial del país.




