En una sesión marcada por una corrección en los precios de las materias primas y un cambio de sesgo en los flujos internacionales, la cotización del dólar en Colombia registró este martes una fuerte presión compradora.
La divisa estadounidense rompió la moderación de las sesiones previas y cerró en $3.090,15, lo que representó un repunte de $33,15 frente a la jornada anterior ($3.057).
Durante el transcurso de las operaciones interbancarias, la tasa de cambio abrió en $3.050 y marcó un piso intradiario de $3.043. A partir de allí, la demanda de divisas escaló de manera continua hasta llevar el precio a un techo de $3.093, acercándose a la barrera de los $3.100.
De acuerdo con analistas del mercado, el movimiento reflejó un ajuste táctico por parte de los inversionistas tras las recientes ganancias del peso colombiano y en respuesta a un deterioro en los activos de renta variable y energía.
Por su parte, el Índice DXY mostró una leve variación del -0,05 % hasta las 98,95 unidades, manteniéndose en una zona de calma a la espera de definiciones de política monetaria.
Desplome del crudo de más de 3 % y cautela en los mercados internacionales
El principal catalizador que restó soporte al peso colombiano fue la fuerte caída en los precios internacionales del petróleo, que cedieron más de un 3 % impulsados por tomas de ganancias masivas y una menor percepción de riesgo inmediato sobre la oferta global, pese a la persistencia de las tensiones en Oriente Medio y las sanciones sobre la industria energética de Irán:
El Brent, referencia internacional para el mercado colombiano descendió un 3,83 %, cotizándose en US$87,07 por barril. El WTI estadounidense cedió un 3,34 %, situándose en US$82,17.
Rodrigo Lama, director comercial de Global66, explicó que el petróleo actuó como un factor de alta volatilidad para las monedas de la región: «El escenario de corto plazo sigue siendo constructivo para los emergentes con fundamentos sólidos. El peso colombiano cuenta con el viento de cola de datos de actividad robustos, certidumbre institucional y un diferencial de tasas atractivo. Sin embargo, aunque un petróleo elevado suele apreciar la moneda, la incertidumbre en pasos estratégicos como el Estrecho de Ormuz genera episodios de volatilidad directa. Si el entorno externo se estabiliza, el USD/COP podría buscar niveles entre $3.000 y $3.050», dijo.
Foco en los datos económicos de EE. UU.
La atención de los administradores de portafolio se desplaza hacia la entrega de indicadores macroeconómicos clave en Estados Unidos durante esta semana.
La publicación del indicador de consumo subyacente (PCE) de julio y la segunda lectura del PIB del segundo trimestre serán determinantes para confirmar si la desaceleración económica y la moderación de los precios le darán espacio a la Reserva Federal para iniciar o acelerar reducciones en su tasa de interés en la reunión de septiembre.
Finalmente, la deuda pública colombiana cerró mercados con una valorización del 0,03 % en el promedio ponderado de todas las referencias de títulos de tesorería que integran el ETF de Global X, que se negocia en la Bolsa de Valores de Colombia.
Esta información se toma del indicador de Global X (GXTESCOL), que replica el índice GBI-EM de J.P. Morgan para Colombia.
Por otra parte, los cierres de TES de deuda pública, de acuerdo con el sistema de negociación del Banco de la República, donde operan los grandes inversionistas de Colombia, registraron los siguientes movimientos:
- Los TES de 2028 terminaron en 12,060 % desde los 12,080 % de la sesión previa.
- Los TES de 2033 concluyeron en 12,171 %, cuando el día hábil anterior se habían ubicado en 12,178 %.
- Los TES de 2036 registraron una tasa final de 12,110 %, frente al 12,114 % registrado anteriormente.
- Los TES de 2050 finalizaron en 12,187 %; la jornada anterior en 12,156 %.
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