El músico estadounidense de raíces puertorriqueñas Willie Colón falleció este sábado 21 de febrero a los 75 años, según confirmó su familia a través de un mensaje divulgado en redes sociales.
En el comunicado, sus allegados expresaron que el artista partió en paz, acompañado por su círculo más cercano. También agradecieron las muestras de solidaridad recibidas y solicitaron respeto por su intimidad durante el duelo. Colón dejó como herencia una trayectoria que transformó la música caribeña en Estados Unidos.
Reconocido como ‘El Malo del Bronx’, el trombonista construyó una carrera que trascendió generaciones. Canciones como El gran varón, Pedro Navaja, Todo tiene su final, Gitana e Idilio se convirtieron en clásicos del repertorio salsero y consolidaron su lugar como figura central del género.

Así fue el camino a la cumbre salsera de Willie Colón
Nacido en una familia puertorriqueña en el distrito del Bronx, en Nueva York (EE. UU.), Colón creció en un entorno que influyó de manera decisiva en su identidad artística.
Se inició con la trompeta y el clarinete y finalmente optó por el trombón en la adolescencia, instrumento que se convertiría en su sello distintivo.
A mediados de los años sesenta grabó su primer álbum, El Malo, trabajo que marcó el inicio de una carrera ascendente. Poco después comenzó su colaboración con Héctor Lavoe, una dupla que se consolidó como una de las más influyentes de la música latina en la década de 1970.
Colón también fue protagonista del histórico concierto de las Fania All-Stars en 1971, considerado un punto de inflexión para la expansión internacional de la salsa.
Con más de cinco décadas de actividad artística, Willie Colón dejó una huella profunda en la cultura musical del continente. Su propuesta sonora, marcada por la fusión y la experimentación, contribuyó a consolidar la salsa como fenómeno global.




