FMI ratifica perspectiva de crecimiento para 2026; ve riesgo en deuda, déficit y guerra comercial

El informe del FMI señala varios focos de riesgo para el crecimiento mundial, así como tensiones geopolíticas y los elevados niveles de deuda pública.

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantuvo sin cambios su previsión de crecimiento económico mundial para 2027 y revisó ligeramente al alza la de 2026, en un contexto que describe como de “resiliencia aparente”, pero sostenida por fuerzas desiguales y con riesgos claramente inclinados a la baja.

Según el informe World Economic Outlook Update de enero de 2026, la economía global crecería 3,3 % en 2026 y 3,2 % en 2027, niveles similares al desempeño estimado para 2025.

Se asume que la incertidumbre en torno a la política económica se mantendrá elevada hasta 2026. Además, se espera que los precios de las materias primas energéticas caigan alrededor de un 7 % en 2026, debido principalmente al escaso crecimiento de la demanda mundial y al fuerte crecimiento de la oferta. Sin embargo, los productores con mayores costos, el acaparamiento estratégico de reservas de China y la estrategia de la OPEP+ (Organización de Países Exportadores de Petróleo y algunos países no miembros) ofrecen un precio mínimo flexible para evitar un colapso de los precios.

Por otro lado, se espera que los precios del gas natural se mantengan relativamente contenidos ante la menor demanda energética derivada de la incertidumbre, la mayor flexibilidad en los objetivos de almacenamiento de la Unión Europea (UE) y las perspectivas de un amplio suministro de gas natural licuado a medio plazo.

Overview of the world economic outlook projections
Overview of the world economic outlook projections. Imagen: FMI.

 

Crecimiento sostenido, pero con bases frágiles

El FMI advierte que este desempeño “estable” es resultado del equilibrio entre factores opuestos. Por un lado, persisten los vientos en contra derivados de la incertidumbre comercial, las tensiones geopolíticas y los elevados niveles de deuda pública.

El organismo subraya que el crecimiento actual depende de un número reducido de motores, lo que lo hace particularmente vulnerable a choques sectoriales o financieros.

Una corrección abrupta en las expectativas de productividad asociadas a la IA, por ejemplo, podría desencadenar una caída en la inversión, ajustes en los mercados financieros y efectos negativos sobre el consumo.

Comercio, deuda y política: los principales riesgos

El informe identifica varios focos de riesgo para el crecimiento mundial en los próximos dos años. Entre ellos, una eventual reactivación de tensiones comerciales, nuevas barreras arancelarias o restricciones a insumos estratégicos como minerales críticos y semiconductores.

A esto se suma la preocupación por los altos déficits fiscales y el aumento de la deuda pública, que podrían presionar las tasas de interés de largo plazo y endurecer las condiciones financieras globales. El FMI también alerta sobre la creciente interferencia política en instituciones económicas independientes, un factor que podría minar la confianza de los mercados.

En el frente positivo, el organismo reconoce que una adopción más rápida y generalizada de la IA, acompañada de reformas estructurales, podría elevar el crecimiento global hasta en 0,3 puntos porcentuales en 2026 y generar beneficios sostenidos en el mediano plazo.

Encuentre el informe aquí.