Al cierre de 2025, el saldo de la deuda bruta del Gobierno colombiano llegó a $1.192,6 billones (64,7 % del PIB proyectado para 2025), la mayor cifra registrada en pesos desde el inicio de la serie en 2001 y la segunda más alta en relación con el Producto Interno Bruto después de la vista en pandemia (65 %).
Según información del Ministerio de Hacienda, en un año, desde diciembre de 2024, el monto aumentó un 16,7 %, es decir, en más de $170,6 billones. Sin embargo, la variación fue menor a la reportada al cierre del año inmediatamente anterior (18 %).
El director de Crédito Público, Javier Cuéllar, explicó que dicho cálculo incluye la contribución de los activos que podrían venderse o liquidarse para reducir el endeudamiento, los cuales el año pasado llegaron a pesar entre cinco y seis puntos del PIB producto de las operaciones asociadas al contrato swap o TRS y los TES de corto plazo emitidos para su colateral.
Por su parte, la deuda pública neta, es decir, excluyendo alrededor de $100 billones correspondientes a los activos mencionados, no superaría el 59 % del PIB, según cálculos previos, pues la cifra oficial se incluirá en el Plan Financiero de 2026. Este es el indicador que se revisa a nivel internacional por recomendación del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Cuéllar explicó en días pasados que esta reducción se habría dado por las múltiples operaciones de manejo, tanto internas como externas, así como por “la recuperación de la confianza inversionista, la entrada de flujos hacia Colombia y la apreciación de la tasa de cambio”.
Así se ve el aumento de la deuda pública
Desde julio de 2024, la deuda pública bruta del Gobierno ha mostrado variaciones al alza de doble dígito todos los meses, con un máximo de 21,2 % en septiembre de 2025 ($1.175,2 billones). De hecho, en noviembre de 2024, superó por primera vez los $1.000 billones.

Sin embargo, no es la primera vez en la historia que sucede. El indicador también varió a doble dígito entre enero de 2020 y junio de 2023 y, antes de eso, entre mayo de 2018 y septiembre de 2019, así como entre agosto de 2013 y el mismo mes en 2016.
El analista Diego Montañez-Herrera, advirtió que particularmente la deuda interna, que se compone de TES de corto y largo plazo y otros bonos, y equivale al 70 % del total, está en máximos históricos, pues cerró el año en $838,5 billones (45,5 % del PIB).
En contraste, la deuda externa se mantiene alrededor de $350 billones (19,2 % del PIB) desde el segundo semestre de 2022 y con ligeras variaciones.
El experto fue enfático en que la decisión del Gobierno de endeudarse más se traduce en tasas de interés altas por más tiempo, crédito más caro y menos espacio fiscal para el ejecutivo.
—




