El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó un nuevo mensaje dirigido al pueblo de Cuba en el que ofreció una “nueva relación” entre ambos países, aunque condicionada a un acercamiento directo con los ciudadanos y no con el Gobierno comunista de la isla.
En un video difundido este miércoles, Rubio habló en español y acusó al liderazgo cubano de corrupción, robo y represión. El pronunciamiento se conoció en medio de una nueva escalada diplomática entre Washington y La Habana, y cuando se espera que el Departamento de Justicia estadounidense anuncie cargos penales contra el exmandatario cubano Raúl Castro.
“El presidente Trump ofrece una nueva relación entre Estados Unidos y Cuba, pero tiene que ser directamente con ustedes, el pueblo cubano”, afirmó Rubio.
El jefe de la diplomacia estadounidense reiteró además la oferta de US$100 millones en alimentos y medicinas para la isla, recursos que —según explicó— serían distribuidos a través de la Iglesia católica y organizaciones benéficas cristianas, sin pasar por el Gobierno cubano.
La propuesta ya fue discutida esta semana entre funcionarios de ambos países. De acuerdo con un funcionario del Departamento de Estado citado por AFP, el embajador estadounidense en La Habana, Mike Hammer, sostuvo el lunes una reunión con representantes de la Cancillería cubana para avanzar en las conversaciones.
“Hemos estado en estrecha coordinación con los cubanos. Tuvimos una reunión ayer y seguimos impulsando esa propuesta con determinación”, indicó el funcionario bajo condición de anonimato.
Rubio, de origen cubano y uno de los principales críticos del régimen de La Habana, también responsabilizó directamente al Gobierno de la crisis energética y económica que enfrenta la isla.
“La verdadera razón por la que no tienen electricidad, combustible ni alimentos, es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares”, aseguró el secretario de Estado, al referirse a los constantes apagones que afectan a la población cubana.
Desde La Habana, el canciller Bruno Rodríguez señaló la semana pasada que el Gobierno cubano estaba dispuesto a revisar la propuesta de ayuda estadounidense, después de haber desestimado inicialmente las declaraciones de Rubio.
La crisis económica en Cuba se profundizó en los últimos meses por la escasez de combustible y los persistentes cortes de energía, agravados tras la caída de los envíos de petróleo desde Venezuela.
Sin embargo, el intento de acercamiento ocurre en paralelo con un aumento de las tensiones entre ambos países. Esta semana, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones contra la principal agencia de inteligencia cubana y varios altos funcionarios del régimen.
Al mismo tiempo, el Gobierno cubano advirtió sobre un posible “baño de sangre” si Washington decidiera intervenir militarmente en la isla.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, defendió el derecho de Cuba a prepararse militarmente luego de que el medio Axios revelara que La Habana habría adquirido más de 300 drones militares de Rusia e Irán.
Según ese reporte, basado en información de inteligencia estadounidense, Cuba estaría evaluando utilizar esos equipos contra la base naval estadounidense de Bahía de Guantánamo y otros objetivos estratégicos.
Las versiones han alimentado la especulación sobre una eventual acción militar de la administración de Donald Trump contra el Gobierno cubano, en un contexto de creciente presión política y económica sobre la isla.




