El Grupo Trinity, uno de los conglomerados empresariales colombianos con presencia en Europa, anunció un plan de inversiones de $115.000 millones para Colombia en 2026 y $85.000 millones en el exterior, además comentó que acelera su expansión en España con Juan Valdez.
Así lo confirmó Iván Trujillo CEO del Grupo Trinity en entrevista con Valora Analitik, en la que detalló el portafolio del grupo, su balance de 2025 y los principales retos económicos que enfrenta Colombia.
“Somos de Colombia, creemos en Colombia y continuaremos invirtiendo en el país”, afirmó.
Trinity opera como holding de un portafolio de 15 compañías, organizadas en tres verticales: industrial, hospitality y retail.
En el frente industrial, el grupo tiene participación en Acerías Paz del Río, Coquecol —líder en exportación de carbón metalúrgico— y empresas de empaques y logística como Logipack y Superpack.

En hospitality, desarrolla centros de convenciones a través del Grupo Heroica en Cartagena, Cali y San José (Costa Rica), además de inversiones en el Grupo Smile – un grupo de restaurantes – con planes de abrir tres nuevos restaurantes en Bogotá, y la compañía Wonder Travel, enfocada en turismo de aventura.
El brazo retail concentra apuestas estratégicas en España: Clarel, con más de 1.000 tiendas en el sector de belleza y cuidado personal, y la expansión de Juan Valdez como marca insignia colombiana en Europa.
En total, Trinity emplea a 14.500 colaboradores, de los cuales cerca de 4.000 están en España y el resto en Colombia.
Sobre su conquista en mercados europeos, Trujillo dijo: “Estamos muy contentos con nuestra presencia en España. Hoy, probablemente, somos uno de los mayores grupos empresariales colombianos con participación accionaria en ese país. Y, naturalmente, seguimos explorando opciones de crecimiento en el resto de Europa. Es apenas lógico: se trata de un mercado de más de 600 millones de habitantes, y España ha sido, por ahora, nuestra puerta de entrada”.
2025: ventas estables, pero presión sobre márgenes
El grupo cerró 2025 con ventas similares al año anterior, aunque con márgenes más afectados, especialmente en los negocios de acero y carbón.
“La caída en los precios internacionales del acero y del carbón tuvo un impacto importante”, reconoció el directivo, aunque aseguró que las perspectivas hacia adelante son positivas.
En contraste, el desempeño en España fue uno de los puntos fuertes: Clarel creció en ventas, Ebitda y utilidad neta, mientras el grupo avanza en la remodelación del 70 % de su red de tiendas.
Juan Valdez y su plan agresivo de expansión
Una de las apuestas más ambiciosas del holding es la expansión de Juan Valdez en España. El año pasado cerraron con 10 tiendas y para este año proyectan hacer 11 o 12 adicionales. Pero el plan es más agresivo, ya que en los próximos seis años planean consolidarse con 140 tiendas.
“El objetivo es consolidarnos en España y, mañana, soñarnos la marca en el resto de Europa”, señalaron.

Paz del Río logra acuerdo financiero y estabiliza su futuro
En Colombia, uno de los hitos recientes fue el cierre del proceso de reorganización empresarial de Acerías Paz del Río.
Según explicó el grupo, se logró un acuerdo con el sector financiero para renegociar tasa y plazos de deuda, lo que permitirá estabilizar la compañía en los próximos años.
“Fue un acuerdo satisfactorio, importante para el país y para el sector industrial. Hay una mejora en la tasa y una ampliación del plaza que se debe estar honrando en los próximos años”, dijo.
El mensaje para el futuro
Más allá de los anuncios empresariales, Trinity envió un mensaje sobre los desafíos estructurales del país.
El directivo alertó sobre el deterioro fiscal, el mayor endeudamiento en la historia reciente y la presión sobre el Presupuesto Nacional.
“En los últimos 40 meses Colombia se endeudó en cerca de $400 billones y se proyecta un déficit fiscal del 6 % y yo creo que es muy importante que se pueda establecer un plan de choque para estabilizar las dinámicas de la Nación”, sostuvo.
También mencionó los riesgos energéticos por el déficit de gas y el deterioro en indicadores de seguridad.
En cuanto al aumento del salario mínimo, advirtió que puede generar presiones inflacionarias y más informalidad laboral y citó: “Bancolombia estima que podrían pasar a la informalidad hasta 750.000 empleos adicionales”, aseguró.

Y agregó: “Este aumento, al final, puede traducirse en un encarecimiento del costo de vida para los colombianos, al generar nuevas presiones inflacionarias. De hecho, ya se vio una reacción del Banco de la República, que incrementó en 100 puntos básicos la tasa de interés.Por eso es un tema preocupante y que debe manejarse con mucho cuidado. Naturalmente, también tiene impactos para las empresas, pero como empresarios mantenemos una visión de largo plazo: seguir gestionando la incertidumbre y avanzar con optimismo”.
Finalmente, Trinity insistió en que Colombia debe recuperar una visión de largo plazo y apostar por sectores que jalonen el desarrollo.
“El sector vivienda e infraestructura multiplica por tres cada peso invertido. Nada genera más confianza que ver una grúa trabajando”, concluyó.
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