El sector energético no pasa por su mejor momento.
Los desafíos operativos, financieros y estructurales que atraviesa el sector han llevado a que el foco de la conversación esté puesto en la necesidad de garantizar la seguridad del sistema energético. En especial, en un contexto en el que el fenómeno de El Niño aumenta los riesgos en términos de generación y suministro.
Ante ese escenario, la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg) planteó una serie de propuestas orientadas a cumplir con ese objetivo tanto en materia de operatividad como en el de sostenibilidad financiera para las empresas del sector.
Durante su intervención en el 13° foro energético de Andeg, su presidente Alejandro Castañeda dio a conocer ese paquete de medidas dirigidas al nuevo Gobierno para mitigar esa crisis.
Con reglas claras
Una de las peticiones que hace el gremio a la nueva administración es el establecimiento de objetivos claros. De acuerdo con el líder gremial, priorizar el abastecimiento continuo y asegurar que el país cuente con insumos como gas, carbón, líquidos y energía no solo permitirá fortalecer la confianza en el sistema, sino que también contribuirá al crecimiento económico del país.
La agremiación también considera clave garantizar un marco institucional creíble y seguro. Para esto se propone restablecer la confianza de las instituciones técnicas como la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y el Ministerio de Minas y Energía.
Así mismo, se sugiere definir un norte regulatorio claro que dé predictibilidad a las inversiones, alejándose de resoluciones de carácter meramente político. Eso incluye una mayor dinamización del licenciamiento ambiental y la asignación de capacidad de transporte de energía eléctrica.
Como un cuarto punto, el presidente de Andeg resaltó la importancia de promover al sector para atraer inversión. Para ello se sugiere garantizar el desarrollo oportuno de proyectos de expansión de energía y de suministro y transporte de gas natural, así como el fortalecimiento de la cadena de abastecimiento.
A esa lista de peticiones se suma crear e implementar la capacidad necesaria para cubrir los déficits proyectados de energía firme y asegurar la prestación del servicio. Además, de involucrar activamente a los territorios locales en el desarrollo de la infraestructura de transmisión y generación.
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Necesidad de liquidez
En línea con ese paquete de propuestas, Andrés Wolff, presidente de la Junta Directiva de Andeg, destacó en su intervención que la seguridad energética es “el motor de la competitividad del país” y en ese sentido la liquidez de las empresas del sector cumple un papel de gran peso.
“Si no hay liquidez en las generadoras, se compromete la logística de suministro antes de que llegue El Niño, y eso es un riesgo que Colombia no se puede permitir”, indicó.
Cabe recordar que el sector energético enfrenta una situación financiera crítica por cuenta de las deudas acumuladas. El déficit de caja afecta principalmente a las plantas termoeléctricas debido a impagos de comercializadoras como Air-e.
De acuerdo con Wolff, las cifras muestran que las obligaciones de esta comercializadora con el mercado superan los $3,3 billones, de los cuales cerca de $2,1 billones corresponden a acreencias con la generación térmica.
Así mismo, hizo énfasis en la necesidad de que se reconstruya la confianza para atraer nuevos recursos al sector y promover su desarrollo. Especialmente, considerando que el déficit de energía en firme podría alcanzar el 10 % de la demanda en 2031.
Para ello, considera que es clave ampliar su capacidad de generación firme y renovable, destrabar la expansión de la transmisión y modernizar la distribución. Un proceso que podría requerir, según cifras del gremio, una inversión de $65 billones en los próximos diez años.
“Para que ese capital se materialice, hacen falta reglas claras y predecibles, y una institucionalidad representada en el Ministerio de Minas y Energía, CREG, UPME, Superservicios y XM que gocen de independencia y, sobre todo, solvencia técnica. También se requieren señales oportunas de expansión, incluida una nueva subasta del Cargo por Confiabilidad para el periodo 2030-2031 que permita solventar el déficit proyectado de energía firme al final de la década”, añadió.




