En el marco de la apertura del 13° Foro Energético de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg), el viceministro de Energía, Armando Cuello, presentó la estrategia con la cual desde el Gobierno Nacional se busca garantizar la seguridad energética del país.
La medida, denominada ‘Energía Ya’, surge en un contexto de atrasos en los proyectos de generación, los riesgos de disponibilidad de energía y gas con la llegada del fenómeno de El Niño y las limitaciones financieras de los operadores por cuenta de las deudas acumuladas al sector.
Según explicó el viceministro, la iniciativa está orientada en cinco frentes de trabajo en el corto plazo, que van desde la protección de la infraestructura energética hasta la garantía de liquidez para la operatividad de la industria. “La seguridad energética es un bien público y es una responsabilidad que nos compete a todos, a los generadores, a los reguladores, etc.”, destacó.
¿Cuáles son las acciones?
En el frente financiero, Cuello señaló que se apunta a solucionar los compromisos pendientes por subsidios, opción tarifaria, entidades territoriales y operadores como Air-e. A su vez, se está buscando asegurar el flujo de caja de los agentes del mercado, como los generadores térmicos, para comprar combustibles y mantener sus centrales activas.
Por esa misma línea, desde el Ministerio se están evaluando alternativas para atender la situación de Gensa y mantener la producción de gas de Canacol Energy.
En lo referente al ambiente, destacó que la idea es acelerar los permisos y licencias ambientales. Eso incluye la modificación de la licencia de la planta de regasificación SPEC y la aceleración de los trámites de proyectos de GNL, como Puerto Bahía, para que estos entren a tiempo. Además, se revisarán las restricciones para la operación y el llenado del embalse de Hidroituango.
“Debemos tener los embalses llenos, todas las térmicas funcionando y con los recursos disponibles para prender en los momentos que se necesiten y mantenernos activos”.
El ahorro de energía es otro de los puntos que desarrolla esta estrategia gubernamental. De acuerdo con Cuello, en este frente se desarrollarán campañas orientadas a la regulación para la gestión eficiente de la demanda, así como la revisión de las exportaciones de energía.
Mientras que por el lado de la infraestructura energética, se prevé poner en marcha una coordinación interinstitucional para mitigar tanto los riesgos por bloqueos como las afectaciones a personas, instalaciones o equipos que puedan generar desatención a la demanda en el corto o mediano plazo.
La iniciativa también contempla la coordinación para la importación, producción, transporte y logística del abastecimiento de combustibles líquidos para asegurar que las plantas térmicas, que actúan como el respaldo del sistema, cuenten con el suministro necesario en periodos críticos, sin afectar el consumo general del país.

Los desafíos latentes
Ante los impactos que podría generar el fenómeno de El Niño, el viceministro Cuello reconoció que la preocupación por un posible apagón “es real”, por lo que se están tomando medidas para garantizar el suministro de energía.
El funcionario también hizo hincapié en que la nueva administración recibió un sector en estado “crítico” y con dificultades en todos los frentes.
“No quiero transmitir un mensaje de alarma, sino de realismo, responsabilidad y acción. El crecimiento de la demanda, los atrasos en los proyectos y las limitaciones de la disponibilidad de energía y gas nos obligan a acelerar decisiones”, mencionó.
Entre las medidas que se contemplan, la cartera avanza en el desarrollo de una nueva subasta de obligaciones de energía en firme para aumentar el recurso disponible durante el verano. Además de analizar soluciones para atender el riesgo sistémico en el Caribe, y evitar que la falta de liquidez de operadores como Air-e y Afinia golpee al mercado mayorista y afecte a los generadores.
Respecto a los retos derivados de la emergencia por el terremoto en Colombia, el viceministro señaló que, entre las medidas que se han discutido, está sobre la mesa la posibilidad de congelar las tarifas de energía, tal y como se hizo durante la pandemia. En este caso, la medida solo aplicaría para las zonas afectadas.




