Metas fiscales del Gobierno para 2026 son «poco creíbles»; déficit total podría superar el 7 % del PIB: CARF

El Comité estima que el déficit fiscal llegará al 6,7 % del PIB en su escenario central, aunque podría llegar al 7,2 % si se materializan riesgos.

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El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) publicó una actualización de sus proyecciones, motivada por la presentación del Plan Financiero 2026 realizada por el Gobierno Nacional el pasado miércoles 11 de marzo.

Tras analizar las nuevas cifras oficiales, el Comité concluyó que las proyecciones gubernamentales carecen de sustento suficiente, especialmente en lo que respecta al recorte de gastos y advirtió que el déficit fiscal será significativamente más alto de lo esperado en el escenario base.

Mientras que el Gobierno Nacional proyecta reducir el déficit primario al 2,1 % del PIB para el año 2026, las estimaciones del escenario base del CARF —que no incluye medidas de ajuste adicionales— sitúan este indicador en un 3,7 % del PIB.

Esta diferencia evidencia un faltante de recursos de aproximadamente $32,1 billones (1,6 % del PIB) para cumplir con la meta oficial.

En cuanto al déficit total, el Comité estima que llegará al 6,7 % del PIB en su escenario central, frente al 5,1 % que espera el Ministerio de Hacienda.

Según el organismo técnico, si no se adoptan medidas efectivas, la deuda neta retomaría una tendencia creciente, comprometiendo la sostenibilidad de las finanzas públicas y el retorno a la Regla Fiscal.

Déficit fiscal podría incluso superar el 7 %

El informe también detalla un escenario más crítico en el que se materializan diversos factores de riesgo que presionarían aún más las finanzas del país. Bajo este panorama, el déficit primario podría dispararse hasta el 4,2 % del PIB y el déficit total alcanzaría el 7,2 % del PIB.

Entre los riesgos adversos identificados por el Comité se encuentran una reforma laboral con un impacto directo estimado del 0,2 % del PIB, una reforma pensional que generaría un gasto adicional del 0,2 % del PIB, y un salario mínimo cuyo incremento podrían presionar el gasto en un 0,3 % del PIB.

Si estos riesgos llegaran a concretarse sin medidas de ajuste permanentes, la deuda neta alcanzaría el 60,7 % del PIB, el nivel más alto registrado en la historia del país, igualando la cifra del año 2020.

Ante esta situación, el CARF instó al Gobierno y al Congreso a acordar con urgencia reformas estructurales que permitan aumentar los ingresos o reducir los gastos de manera permanente para revertir la crítica situación fiscal.

Mecanismos de reducción de gasto bajo la lupa

El CARF calificó la estrategia fiscal del Gobierno como «poco creíble», señalando que no existe claridad sobre los mecanismos para garantizar la reducción del gasto primario propuesta, la cual asciende a $25,1 billones adicionales.

Aunque el Ejecutivo ha mencionado un decreto de aplazamiento y un control estricto del Programa Anual Mensualizado de Caja (PAC), el Comité destacó que no se han detallado los montos, la fecha ni la composición de dicho recorte.

Para el organismo, la falta de un recorte presupuestal concreto por decreto resta credibilidad al escenario oficial, ya que los mecanismos anunciados hasta ahora no aseguran una disminución estructural del gasto y podrían incluso aumentar la reserva presupuestal para el año siguiente.