Ministra de Minas y Energía traza ruta: seguridad energética, abastecimiento de gas y fracking técnico

La nueva ministra cerró su planteamiento con un llamado a tomar decisiones basadas en datos y no en ideologías.

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La nueva ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda, aseguró que Colombia no enfrenta una falta de ideas sino un problema de ejecución y planteó las prioridades que tendrá al frente de la cartera durante el gobierno de Abelardo de la Espriella.

La funcionaria señaló que el presidente le encomendó enfrentar el fenómeno de El Niño, recuperar la confiabilidad del suministro de energía y gas, generar condiciones de certeza para la inversión y buscar soluciones al problema tarifario y de calidad del servicio en la región Caribe.

“Esta cartera, más que administrar sectores, administra confianza”, afirmó la ministra, quien identificó la seguridad energética como su primera prioridad.

La ministra advirtió que el país atraviesa un escenario crítico por la combinación de un fenómeno de El Niño intenso, una demanda creciente y rezagos en proyectos de generación y transmisión, factores que han reducido el margen entre la oferta y la demanda de energía.

Según explicó en una columna de opinión en Semana, la respuesta requerirá coordinación entre generadores, reguladores, empresas y usuarios para garantizar la disponibilidad del sistema y moderar el consumo durante las horas de mayor demanda.

El segundo eje será impulsar una transición energética “ordenada, confiable y financiable”. La ministra sostuvo que Colombia debe acelerar el desarrollo de energías renovables, pero acompañado de redes de transmisión, sistemas de almacenamiento, licenciamiento ambiental y social oportuno y reglas estables para atraer inversión.

En este punto, defendió el papel del gas como respaldo de la transición energética y reconoció que Colombia perdió autosuficiencia en este combustible y actualmente importa una porción creciente de lo que consume.

Campo con técnica de fracking. Imagen: generada con AI
Campo con técnica de fracking. Imagen: generada con AI

“Recuperar el abastecimiento exige infraestructura, contratos oportunos y exploraciones con estándares ambientales exigentes”, señaló.

También planteó como prioridad ampliar el acceso a energía confiable en las zonas no interconectadas del país, al considerar que la electrificación de estos territorios es un asunto de desarrollo y justicia territorial.

El tercer eje de la agenda será la legalidad en el sector minero. La ministra diferenció entre la minería tradicional, de la que dependen miles de familias, y las estructuras dedicadas a la extracción ilícita de minerales.

Para los mineros tradicionales propuso una ruta de formalización, mientras que frente a las organizaciones criminales planteó fortalecer la trazabilidad, el control territorial y la coordinación con los ministerios de Defensa y Ambiente, las corporaciones autónomas y las autoridades locales.

 

¿Qué dice la nueva ministra sobre el fracking?

Sobre los yacimientos no convencionales, sostuvo que cualquier decisión deberá estar sustentada en evidencia científica, controles independientes, información pública y participación de las comunidades.

La protección del agua será, además, uno de los límites de la política minera y energética. La ministra señaló que páramos, zonas de recarga hídrica, áreas protegidas y territorios étnicos no pueden convertirse en variables de ajuste.

Frente al carbón, planteó una transformación gradual mediante un plan, en lugar de una eliminación inmediata del sector.

La ministra cerró su planteamiento con un llamado a tomar decisiones basadas en datos y no en ideologías, y aseguró que su gestión estará marcada por la rendición de cuentas.

“Menos ruido y más método. Menos promesas y más cumplimiento”, concluyó.