Tras un primer semestre caracterizado por un notable optimismo en los mercados financieros, la deuda pública colombiana se encuentra en una encrucijada.
Según un informe de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia, el futuro de los Títulos de Tesorería (TES) ya no dependerá de la euforia electoral, sino de la credibilidad y magnitud del ajuste fiscal que logre implementar el nuevo Gobierno.

La primera mitad del año estuvo marcada por una fuerte valorización de los TES, impulsada por la disipación de la incertidumbre política y una importante reducción de las primas de riesgo. Al 17 de julio, la curva acumulaba una valorización promedio de 76 puntos básicos (pb), destacándose los títulos de mediano y largo plazo con reducciones de rendimiento cercanas a los 90 pb frente al cierre de 2025.
Este comportamiento llevó a que el CDS a 5 años de Colombia, que mide la confianza en el país ante riesgo de impago, descendiera de 210 pb en enero a cerca de 140 pb en julio, alcanzando mínimos de varios años. Incluso, el rendimiento de los TES a 10 años se ubicó en 11,7 % al cierre de junio, un nivel significativamente inferior al 13,4 % que teóricamente correspondería a una economía con calificación soberana BB-.
No obstante, Bancolombia advierte que este movimiento ha sido más acentuado de lo que sugieren los fundamentos del país, lo que deja poco margen para valorizaciones adicionales a corto plazo.

El presidente electo y su designado ministro de Hacienda, Miguel Gómez, han puesto sobre la mesa la necesidad urgente de corregir el deterioro fiscal mediante un recorte ambicioso de $60 billones en el Presupuesto General de la Nación de 2027, equivalente al 3 % del PIB.
Sin embargo, el mercado tiene dudas de que este pueda llevarse a cabo. Al respecto, Bancolombia señaló que la implementación efectiva enfrenta serios retos políticos, administrativos y sociales. Por ello, para la entidad, la credibilidad de estas señales será el determinante principal del comportamiento de la deuda pública en los próximos trimestres.
Cuáles son los escenarios previstos para los TES
Bancolombia proyecta una corrección moderada de la curva de TES en el segundo semestre de 2026, con un comportamiento tipo bear steepener (desvalorizaciones concentradas en los tramos medios y largos) debido a las elevadas necesidades de financiamiento del Gobierno Nacional Central.
De hecho, la entidad plantea tres escenarios posibles:
En su escenario base se asume un ajuste fiscal de solo $24 billones. De darse, el déficit total pasaría de 6,5 % del PIB en 2026 a 5,3 % en 2027. En este caso, los TES a 10 años subirían de 12,5 % en julio a 13,8 % al cierre de 2026, para luego estabilizarse en 13,2 % en 2027.

Por otro lado, un escenario optimista anticipa que si se materializa el recorte de $60 billones, el desbalance fiscal podría bajar hasta el 3,5 % del PIB. Esto fortalecería la confianza, llevando los TES a 10 años a cerrar 2026 en 13,3 % y descender hasta 12,6 % en 2027.
Sin embargo, en un escenario pesimista de ajustes son insuficientes, el déficit se mantendría por encima del 6 % en 2027 y las dudas sobre la sostenibilidad dispararían las tasas. Así, los TES a 10 años alcanzarían el 14,3 % a finales de 2026 y se mantendrían sobre el 13,6 % en 2027.
Para Bancolombia, aunque la reducción de la incertidumbre política dio un respiro a los activos colombianos, la consolidación de estos niveles dependerá estrictamente de que las promesas de ajuste fiscal se traduzcan en medidas concretas y creíbles que logren sostener la mejora en la percepción de riesgo del país.
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