La tenencia responsable de mascotas implica mucho más que brindar compañía. También requiere garantizar condiciones adecuadas de cuidado, bienestar y convivencia en los espacios públicos. Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades en distintas ciudades del mundo es la disposición de los excrementos de los animales en calles, parques y zonas comunes, debido a los problemas de salubridad y contaminación que esto puede generar.
Con el objetivo de fortalecer el control sobre esta situación, en España, específicamente en el municipio de Torrejón de Ardoz, se implementó una normativa que busca responsabilizar a los propietarios de mascotas por la recolección de los desechos de sus perros en espacios públicos.
La medida contempla la creación de un sistema de identificación genética canina que permitirá rastrear a los dueños que incumplan con esta obligación. Para ello, los propietarios deberán registrar a sus animales mediante una muestra biológica tomada a través de saliva, información que quedará almacenada en una base de datos administrada por las autoridades municipales.
El procedimiento funcionará de la siguiente manera: cuando se encuentren excrementos abandonados en la vía pública, las autoridades podrán recoger la muestra y realizar un análisis genético para identificar al perro registrado. Posteriormente, se establecerá la relación con el propietario y se impondrá la sanción correspondiente.

¿De cuánto será la multa por no hacer el registro del perro?
El registro de los animales será obligatorio para todos los dueños de perros en la localidad. Quienes no realicen el proceso dentro de los plazos establecidos también podrán ser sancionados económicamente. Según las autoridades locales, las multas por incumplir esta disposición podrían alcanzar los 750 euros, cifra que equivale aproximadamente a $3 millones, dependiendo de la tasa de cambio vigente.
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La iniciativa hace parte de una estrategia que varias ciudades españolas han venido adoptando para mejorar la limpieza de los espacios públicos y promover una mayor conciencia ciudadana frente al cuidado de las mascotas. En otros municipios de España, las sanciones por no recoger los excrementos de los animales oscilan entre los 300 y los 600 euros, montos que pueden superar los $2 millones.
Las autoridades consideran que este tipo de medidas no solo busca aplicar sanciones, sino también fomentar hábitos de convivencia y responsabilidad entre los propietarios de mascotas, especialmente en zonas urbanas donde el uso compartido del espacio público exige mayores compromisos por parte de los ciudadanos.




