Durante la presentación del informe técnico «El modelo económico está cambiando: avances y resistencias bajo el gobierno Petro» en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, el presidente Gustavo Petro realizó un balance sobre su política económica a solo meses de entregar el cargo.
En su intervención, el mandatario reconoció que Colombia experimentó una de las tasas de crecimiento más prolongadas bajo gobiernos anteriores: «Algunos señalan que hemos tenido una de las tasas de crecimiento más largas en los últimos gobiernos, y eso es cierto. Sin embargo, esos gobiernos operaron bajo un paradigma que hoy ya se agotó”.
Y agregó: “Lo que estamos intentando ahora es impulsar el crecimiento dentro de un nuevo paradigma, más prometedor en términos económicos. Esa es la diferencia”.
El informe presentado destaca que, por primera vez en años, las exportaciones no minero-energéticas superaron en valor absoluto a las minero-energéticas, marcando un hito en la diversificación productiva del país.

Este giro se apoya en sectores estratégicos: el agropecuario, que alcanzó un máximo histórico con un crecimiento acumulado del 28,4 % respecto a 2022, y la industria manufacturera, que logró recuperar 265.772 empleos, revirtiendo la tendencia de expulsión de trabajadores vista en el periodo presidencial anterior. Además, la transición energética ha permitido que la participación de renovables en la matriz eléctrica pase del 2 % en 2022 al 16,3 % en 2026.
Uno de los puntos más destacados del balance es el impacto distributivo de las políticas actuales. Entre 2022 y 2024, 2,1 millones de personas salieron de la pobreza monetaria, situando este indicador en un 31,8 %, el nivel más bajo en 13 años.
“Este avance se atribuye a una política de recuperación del salario mínimo real, que ha comenzado a cerrar el rezago histórico frente a la productividad sin generar la espiral inflacionaria que predecían los sectores ortodoxos”, señala el gobierno.
La denuncia del «Bloqueo Institucional»
El presidente y el informe oficial denunciaron un «bloqueo institucional». Petro criticó duramente al Banco de la República por mantener tasas de interés reales superiores al 4 %, lo que a su juicio ha frenado sectores clave como la vivienda y la inversión agregada. Mientras que el banco central dice que las medidas han obedecido a frenar inflación generada por decisiones del gobierno.
El documento técnico registra seis bloqueos directos en materia económica, incluyendo choques con la Procuraduría, el Consejo de Estado y la Corte Constitucional. Según el análisis, esta asimetría institucional contrasta con administraciones pasadas, donde los entes de control operaron como «amortiguadores» del Ejecutivo, mientras que ahora actúan como obstáculos permanentes a los cambios estructurales.

Fortalecer la Banca Pública
Ante la restricción crediticia del sector privado, Petro lanzó una propuesta de fondo: fortalecer y expandir la banca pública. El presidente señaló que es indispensable que esta capte más ahorro del público y alcance una fortaleza comparable a la banca privada para garantizar una asignación más eficiente del crédito.
«Sin avances en esta dirección, no hay un plan sólido», advirtió el mandatario, sugiriendo que la banca pública debe competir directamente para irrigar recursos hacia el sector productivo, especialmente el agrario, donde ya se empiezan a ver efectos positivos.
El informe concluye que Colombia se encuentra en una etapa de «mutación exploratoria»: el país ya no sigue el viejo modelo primario-exportador, pero la transformación sigue en disputa.




