En su primera reunión del año, la Junta Directiva del Banco de la República votó por mayoría subir en 100 puntos básicos (pb) los tipos de interés. Con esta decisión, la tasa de intervención se ubicó en 10,25 %, un nivel que el mercado no veía desde hace dos años.
Para entrar en contexto, a finales de 2024, el emisor dio paso a un ciclo de recortes que culminó en mayo del año siguiente. A partir de este mes, el órgano directivo mantuvo estatíco el dato y adoptó una postura de moderación por cuenta del deterioro fiscal y el agotamiento del proceso inflacionaro.
Pero que el BanRep tome este tipo de decisiones no es gratuito, este indicador tiene una incidencia importante en el comportamiento de la economía
¿Qué son las tasas de interés?
La tasa de intervención es la principal herramienta que tiene el banco central para orientar la política monetaria de un país. Lleva este nombre porque a través de este indicador interviene directamente en el mercado monetario para suministrar o extraer liquidez del sistema.
Lo anterior, considerando que esta cifra funciona como el referente a través del cual el banco central les presta o les recibe dinero a las entidades financieras.
En otras palabras, y de acuerdo con Yésica Vanessa Vargas, experta en economía de la Universidad Manuela Beltrán, la tasa de intervención es la herramienta que usa el Banco de la República para controlar la inflación y el costo de vida en Colombia.
“Con esta se decide si el dinero debe ser más costoso o más económico, buscando que los precios de los productos básicos como alimentos, transporte, servicios, entre otros, no suban demasiado y afecten el bolsillo de las familias colombianas”, explicó.
Al influir en el crecimiento económico de corto plazo y en la variación de los precios, la autoridad monetaria tiene en la mira llevar la inflación a la meta anual del 3 %. Con corte a diciembre de 2025, la variación anual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubica en 5,1 %.
Ahora bien, cada movimiento de la tasa de intervención tiene efectos que van más allá del control de la inflación.
Para hacerse una idea, cuando el banco sube las tasas, los créditos se vuelven más costosos, lo que hace que las personas gasten menos. En contraste, cuando se recortan, los préstamos se vuelven más económicos y se consume más.
Según Jaime Edison Rojas, líder del Centro de Investigación para el Análisis de Datos Económicos y Sectoriales de la Universidad Politécnico Grancolombiano, si bien “esto puede mejorar la economía y el empleo, si el gasto aumenta demasiado también puede presionar al alza de los precios y el costo de vida”.
La Encuesta Mensual de Expectativas del Banco de la República evidencia que las proyecciones del mercado están puestas en que el indicador comience a escalar. Para diciembre de 2026, los analistas prevén que los tipos de interés se ubiquen en 11,13 %, un cambio de casi 2,0 puntos porcentuales (p.p) respecto a la encuesta del mismo mes de 2025 (9,25 %).

Colombia frente a otros países de la región
El nivel de la tasa de intervención en Colombia también debe leerse en un contexto internacional. La comparación con otras economías permite entender qué tan restrictiva o expansiva es la política monetaria del país frente a sus pares.
En el caso de México, el banco central (Banxico) decidió pausar su ciclo de bajas y dejó sus tipos de interés en 7 %. La decisión se produce en medio de presiones inflacionarias y los ajustes arancelarios que han afectado el precio de los productos.
Pasando a Perú, con corte a diciembre de 2025, el emisor peruano también optó por mantener sin cambios su tasa de referencia. Por tercer mes consecutivo, el índice se colocó en 4,25 %.
En línea con esta tendencia, la autoridad monetaria de Brasil decidió dejar quieto el indicador en 15 %. Con este movimiento el banco central brasileño apunta a contener el incremento del costo de vida.
Del lado de Chile, si bien el banco central consideró subir recortar su indicador de referencia en 25 p.b, finalmente se inclinó por mantenerla en 4,5 % para evitar la volatilidad de los mercados.




