En medio de un entorno internacional marcado por la desaceleración económica y persistentes tensiones geopolíticas, Colombia continúa consolidándose como un destino relevante para la inversión extranjera directa (IED), con un protagonismo creciente de los sectores no minero-energéticos.
De acuerdo con la Balanza de Pagos del Banco de la República, estas actividades concentraron el 72,9 % del total de la IED que recibió el país con corte al tercer trimestre de 2025, confirmando un cambio en el perfil de los flujos de capital que llegan a la economía.
Durante 2025, la dinámica de la inversión estuvo impulsada principalmente por sectores alineados con la transformación productiva y los cambios estructurales de la economía global.
Las energías renovables concentraron cerca del 15 % de los proyectos acompañados por Procolombia, seguidas por software y servicios de tecnologías de la información, con alrededor del 11 %.
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A estos se sumaron el sector agroindustrial, con casi el 8 %, y actividades asociadas a retail y venture capital, que representaron poco más del 6 % cada una.
“Estos resultados reflejan la confianza de los inversionistas internacionales en el país de la belleza, y el trabajo coordinado que venimos realizando para conectar oportunidades concretas en los territorios con capitales globales que buscan crecer de manera sostenible”, afirmó Carmen Caballero, presidenta de ProColombia.
Es importante anotar que esta entidad apoyó 178 proyectos de IED que proyectan la creación de más de 48.800 empleos en distintas regiones del país.
¿De dónde vienen las inversiones?
Si bien a nivel global la inversión extranjera ha mostrado una tendencia a la moderación, Colombia mantiene fundamentos que siguen despertando el interés de inversionistas internacionales.
Entre ellos se destacan un mercado interno de más de 52 millones de habitantes, el acceso preferencial a cerca de 60 mercados a través de acuerdos comerciales vigentes y una ubicación estratégica que facilita la operación regional desde América Latina.
En cuanto al origen de los flujos de capital, se evidenció una diversificación sostenida. Estados Unidos se mantuvo como el principal país inversionista, al concentrar aproximadamente el 24 % de los proyectos, seguido por China, con cerca del 14 %, y México, con más del 7 %.
Además, se registraron inversiones provenientes de Brasil, Japón, España, Francia, Alemania, India y Chile, lo que confirma el interés de capitales de América del Norte, Asia, Europa y América Latina por establecer y expandir operaciones en Colombia.
Desde una perspectiva territorial, Bogotá concentró cerca del 39 % de los proyectos acompañados durante el año. No obstante, departamentos como Antioquia, Atlántico y Valle del Cauca se consolidaron como destinos relevantes, mientras que en total alrededor de 20 departamentos recibieron iniciativas de inversión extranjera.
De cara a 2026, ProColombia prevé consolidar una oferta de inversión más sofisticada y diversificada, con énfasis en energías limpias, servicios basados en conocimiento, agroindustria de valor agregado e industrias que aprovechen la posición de Colombia como plataforma regional.




