Pasada la primera vuelta presidencial en Colombia, los activos locales reaccionaron positivamente, con un peso que se valoriza y acciones ganando valor. Sin embargo, hay varios retos fiscales que debe afrontar el próximo gobierno.
Juan David Ballén, director de estudios económicos de Aval Asset Management, analizó en Top Finance, espacio de Valora Analitik en alianza con la fiduciaria Renta4Global, cómo queda Colombia dentro del rally de emergentes y si vienen subidas para el mercado colombiano. Además, hizo una lectura del entorno económico global y su efecto en el país.
¿Qué está pasando con la economía de Colombia?
La economía enfrenta una combinación de factores externos e internos. A nivel global, el aumento del precio del petróleo y las mayores expectativas de inflación han presionado las tasas de interés, mientras que en Colombia han influido el incremento del salario mínimo y la incertidumbre electoral.
Esto ha llevado a una reducción en las expectativas de crecimiento para este año, que pasaron de cerca de 2,8 % a niveles entre 2,3 % y 2,4 %. Hacia el segundo semestre el panorama podría mejorar si el nuevo gobierno adopta políticas favorables para la inversión y disminuyen las presiones inflacionarias derivadas del contexto internacional.
¿Cuál va a ser el principal reto del próximo presidente?
El principal desafío será ordenar las finanzas públicas. Colombia enfrenta un déficit fiscal elevado, lo que ha deteriorado la percepción de riesgo y aumentado el costo de la deuda pública.
El nuevo gobierno deberá enviar señales claras de disciplina fiscal y confianza para los inversionistas. También será clave conformar un equipo económico creíble y cumplir los compromisos anunciados para comenzar a corregir gradualmente el rumbo fiscal del país.
¿Una reforma tributaria llegaría pronto?
Es probable que sí, debido a las necesidades de ingresos del Estado. Sin embargo, el margen para seguir aumentando impuestos a las empresas es reducido, ya que Colombia tiene una de las cargas tributarias corporativas más altas.
Por eso, una eventual reforma debería buscar mecanismos alternativos de recaudo, como ampliar la base gravable o revisar beneficios existentes, sin afectar la competitividad ni la inversión.
¿Qué tanto pesaría la evasión y la elusión en el próximo gobierno?
Combatir la evasión y la elusión puede generar recursos adicionales y ayudar a mejorar las cuentas fiscales, aunque no será la solución principal al problema fiscal del país. Es un mecanismo complementario que puede aportar mayor certidumbre si se maneja con estimaciones realistas.
¿Qué están esperando en cuanto al futuro de los activos en Colombia, puede haber rally de largo plazo?
Seguimos viendo un escenario favorable para los mercados emergentes y creemos que esa tendencia puede continuar. La bolsa colombiana ha tenido una recuperación importante porque venía de niveles muy bajos y recientemente alcanzó máximos que no se observaban desde hace años.
El comportamiento futuro dependerá principalmente del ciclo de materias primas y del rumbo político que tome el país. Un gobierno favorable a la inversión podría impulsar el crecimiento económico y el desempeño de los activos financieros. Además, América Latina podría beneficiarse de la nueva estrategia geopolítica de Estados Unidos hacia la región.
¿Hacia dónde están viendo el dólar después de elecciones?
A nivel global vemos un dólar más débil, impulsado por las tensiones geopolíticas y por la estrategia de Estados Unidos de fortalecer su competitividad exportadora. Esto también ha favorecido el comportamiento de las materias primas.
En Colombia, además de los factores internacionales, influirán los resultados electorales. Dependiendo del modelo económico que adopte el próximo gobierno, el dólar podría registrar movimientos importantes. En cualquier caso, la tendencia global sigue apuntando a una moneda estadounidense relativamente débil.
¿Qué esperan ustedes en relación con la inflación?
Nuestra proyección es que la inflación cierre este año en cerca de 6,3 %. Sin embargo, persisten riesgos asociados a factores como el aumento de los costos de los alimentos, los efectos del clima y el comportamiento del dólar.
Esto hace que sea difícil pensar en una convergencia rápida hacia la meta del Banco de la República. De hecho, algunos de estos riesgos podrían trasladarse con más fuerza a 2027.
¿2027 sería otro año más en el que se incumple la meta de inflación?
Ese es precisamente el riesgo que está intentando contener el Banco de la República mediante el aumento de las tasas de interés. Nosotros estimamos que la tasa podría acercarse al 12 % y permanecer en niveles elevados durante un periodo prolongado.
La posibilidad de recortes dependerá de factores como la evolución de la inflación, el comportamiento del dólar y los impactos que puedan tener fenómenos climáticos o choques externos sobre los precios.
¿Qué están recomendando ustedes para los clientes de Aval Asset Management?
Todo depende del perfil de riesgo del inversionista. Los perfiles más agresivos ya han tomado posiciones en Colombia anticipando un eventual cambio de rumbo económico, mientras que los más conservadores han preferido esperar el resultado electoral.
Para estos últimos seguimos recomendando inversiones defensivas y diversificación internacional. Nos gusta especialmente el sector tecnológico global, por las oportunidades que ofrece la transformación tecnológica. En Colombia también vemos oportunidades en renta fija y en algunas acciones que todavía podrían beneficiarse de un entorno más favorable para la inversión.
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