La sostenibilidad ha dejado de percibirse como un hecho aislado para consolidarse como un pilar fundamental para las compañías, que cada vez con mayor frecuencia establecen estrategias que impulsen la generación de valor económico, social y ambiental.
En ese orden, Colombina se ha caracterizado por liderar iniciativas que impactan comunidades y entornos. Por eso, para entender la importancia que tiene para el negocio, la efectividad y la participación de los colaboradores en las actividades, Valora Analitik conversó con José Echeverri, vicepresidente de Gestión Humana y líder de Sostenibilidad de la empresa.
¿Cuáles fueron los principales avances concretos de Colombina en 2025 en materia de sostenibilidad y cómo se miden sus impactos reales?
Uno de los principales avances que tuvimos en el 2025 fue el reconocimiento por S&P Global como la cuarta empresa de alimentos con mejores prácticas de sostenibilidad a nivel mundial, siendo parte del top 10 % de las compañías del sector que obtuvieron el mejor puntaje en el Sustainability Yearbook 2026, y destacándonos dentro de las 241 organizaciones que participaron.
Nos llena de orgullo haber logrado esta nueva posición, y sobre todo demostrar que es el resultado de una estrategia construida con visión de largo plazo, lo que nos ha ubicado por 11 años consecutivos como miembros del anuario.
En materia ambiental, nuestras iniciativas enfocadas en inversiones en eficiencia energética, mejoras operativas y la transición hacia fuentes más limpias, se han visto reflejadas en una reducción de la huella de carbono, logrando en los últimos años una disminución de 46 % por tonelada producida. De la misma manera, el consumo de agua se ha reducido un 30 % frente al año base.
Actualmente, Colombina cuenta con tres proyectos de energía solar en operación: dos en Colombia (en sus plantas de dulcería y galletería) y un tercero en su fábrica de Guatemala. Adicionalmente, el 100 % del consumo de energía eléctrica en Colombia proviene de fuentes renovables certificadas.
En el desarrollo de la cadena de valor, Colombina ha impactado a más de 100 pequeñas y medianas empresas a través de su programa Big Brother, mediante el cual un grupo de ejecutivos de la organización transfiere conocimiento y buenas prácticas para fortalecer procesos, sistemas de gestión y la competitividad de sus proveedores.
En el ámbito social, Colombina firmó en 2025 un acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para fortalecer la productividad y promover mejores oportunidades de trabajo. La compañía ya había sido reconocida por este organismo como la primera del sector privado en participar voluntariamente en la evaluación de puestos de trabajo sin sesgos de género, en aplicación del Convenio 100, fortaleciendo el diálogo social con su sindicato Sintracolombina.
En este mismo ámbito, a través del mecanismo de Obras por Impuestos, la compañía entregó $4.000 millones en equipos de alta tecnología al Hospital San Antonio de Roldanillo, contribuyendo al fortalecimiento de la atención en salud y al acceso a servicios médicos de mayor calidad en la región.
Desde la perspectiva financiera, para nuestra emisión de bonos en Colombia, Fitch Ratings afirmó la calificación de Colombina en ‘AA+(col)’ con perspectiva positiva, lo que refleja la solidez de nuestra gestión y la confianza del mercado en nuestra estrategia de largo plazo.
¿Qué tan efectiva ha sido la estrategia de sostenibilidad en la generación de valor económico, social y ambiental dentro de su cadena de valor?
La estrategia de sostenibilidad ha sido altamente efectiva en la generación de valor económico, social y ambiental, porque no es un esfuerzo aislado, sino un pilar central de nuestra estrategia corporativa y de nuestro modelo de gestión.
En Colombina, la sostenibilidad está integrada desde la estrategia del negocio y se despliega a través de seis prioridades: Balance Ecológico, Desarrollo Social, Fomento de la Competitividad, Nuestros Colaboradores, Transparencia, y Nutrición y Eficiencia Económica. Cada una de estas prioridades se traduce en asuntos materiales concretos, con indicadores de gestión y metas a cinco años, alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con impacto directo en nuestros grupos de interés.
Además tenemos un indicador global de sostenibilidad, dentro de nuestros indicadores clave (KPI) de compañía, el cual está vinculados a la evaluación de desempeño y a la compensación variable de nuestros colaboradores, lo que asegura que la sostenibilidad se gestione con el mismo rigor que cualquier otro objetivo del negocio.
Esto nos ha permitido avanzar de manera consistente en la generación de valor compartido y de largo plazo, integrándola a nuestra cadena de valor.

¿Cuáles son los retos más críticos que enfrenta Colombina para cumplir sus metas ambientales, especialmente en balance ecológico y eficiencia de recursos?
Un reto importante para Colombina ha sido el involucramiento de toda la cadena de valor dentro de la estrategia de sostenibilidad. Si bien hemos hecho esfuerzos importantes por transferir buenas prácticas a nuestros proveedores, clientes y consumidores, este sigue siendo un proceso en evolución que requiere alineación, desarrollo de capacidades y corresponsabilidad entre los distintos actores.
En ese camino, el cumplimiento de los indicadores que nos exige la evaluación de S&P Global Corporate Sustainability Assessment ha sido clave para organizarnos mejor, medir avances y elevar el nivel de exigencia.
El principal aprendizaje ha sido que hoy la sostenibilidad no puede gestionarse únicamente desde las operaciones directas. Ampliar el alcance, generar incentivos adecuados y promover una transformación conjunta es donde están los mayores retos, pero también donde se logra el verdadero impacto.
Un segundo reto clave es la gestión de empaques. Avanzar hacia materiales más sostenibles, reciclables o reutilizables implica desafíos técnicos, de costo y de disponibilidad de materiales, así como la necesidad de fortalecer las cadenas de reciclaje y aprovechamiento en los territorios.
¿Cómo se están integrando los colaboradores y grupos de interés en la ejecución de las prioridades sostenibles de la compañía?
La integración de colaboradores y grupos de interés es un eje fundamental de nuestra estrategia de sostenibilidad. Partimos de un ejercicio de materialidad que recoge sus expectativas, lo que nos permite asegurar que nuestras acciones respondan a necesidades reales y generen valor compartido.
A partir de allí, hemos desarrollado planes de relacionamiento que buscan construir vínculos sólidos basados en la confianza, la ética y la transparencia. Con cada grupo de interés definimos objetivos de diálogo y canales de comunicación específicos, lo que facilita una interacción constante y efectiva.
En el caso de nuestros colaboradores, contamos con un enfoque estructurado dentro de nuestra estrategia de sostenibilidad. En este pilar trabajamos tres temas materiales: bienestar laboral, salud y seguridad en el trabajo, y desarrollo organizacional. Estos se traducen en programas concretos que buscan fortalecer la calidad de vida, el crecimiento profesional y las condiciones de trabajo de nuestro equipo.
De esta manera, logramos que tanto colaboradores como demás grupos de interés no solo estén informados, sino que participen activamente en la ejecución de nuestras prioridades sostenible.
¿De qué manera Colombina está alineando su modelo de negocio con estándares internacionales (GRI, SASB) y qué implica esto para su competitividad futura?
Colombina inició este camino desde el 2009, siendo signatarios del Pacto Global de las Naciones Unidas, integrando sus 10 principios dentro de su estrategia de sostenibilidad. Desde ese mismo año, hemos avanzado en la alineación con estándares como GRI, el cual ha sido una guía clave para la elaboración de los informes de sostenibilidad. Asimismo, en 2015 adoptamos los ODS, asegurando que nuestra materialidad contribuyera a alcanzar las metas propuestas.
Hoy en día también nos hemos alineado voluntariamente con estándares como CDP (Carbon Disclosure Poject) y el TCDF (Task Force on Climated- Related Financial Disclosures donde reportamos los riesgos y oportunidades relacionadas con el cambio climático.
Estos estándares han significado para nosotros no solo un reporte, sino una integración en la forma en que gestionamos nuestras prioridades estratégicas. Esto implica, por un lado, identificar y priorizar los temas materiales que realmente impactan el negocio y sus grupos de interés, y por otro, traducir esos temas en indicadores, metas e iniciativas de gestión que nos permitan monitorearlo de manera permanente.
Más allá del cumplimiento, esta alineación nos ha permitido tomar decisiones con información más estructurada y comparable a nivel global, mejorar la transparencia y generar mayor confianza con nuestros grupos de interés.
También nos facilita anticiparnos a tendencias regulatorias y de mercado, especialmente en temas como cambio climático, eficiencia de recursos y cadena de valor.
De cara a la competitividad de largo plazo, esto nos permite responder mejor a las exigencias del entorno y a identificar oportunidades de innovación, eficiencia operativa y creación de valor sostenible, posicionándose como una compañía más resiliente y preparada para competir en mercados cada vez más exigentes.




