El Valle del Cauca se consolida como uno de los departamentos con mejores resultados al disminuir de manera sostenida el Índice de Pobreza Multidimensional. Según el DANE, en 2025 este indicador llegó al 4,9 %, cifra que ubica al departamento cinco puntos por debajo del promedio nacional y en el tercer lugar en el país, evidenciando avances sostenidos en acceso a educación, salud, vivienda, empleo y calidad de vida.
El resultado representa una reducción del 65 % en la pobreza multidimensional desde 2016, año en el que el indicador se encontraba en 15,9 %. En este sentido, el Valle del Cauca con cerca de 620.000 personas en condición de pobreza multidimensional mejoró la calidad de vida de más de 456.000, consolidando una de las disminuciones más importantes del país entre departamentos con alta densidad poblacional.
“Desde el año 2016 venimos disminuyendo progresivamente la pobreza multidimensional. El año pasado bajamos de 6,2 % a 4,9 %, lo que significa que cerca de 460.000 personas han salido de esa condición”, aseguró la gobernadora Dilian Francisca Toro.
Las cifras cobran mayor relevancia al compararse con otros territorios. El Valle del Cauca, con una población cercana a 4,7 millones de habitantes, se ubicó detrás de Bogotá y Cundinamarca en reducción del Índice de Pobreza Multidimensional. De acuerdo con el DANE, el promedio nacional se mantuvo cercano al 10 %, lo que deja al Valle con un indicador cinco puntos por debajo.
La reducción de brechas entre las zonas urbanas y rurales ha sido clave. En la última década, el departamento logró disminuir cerca de 15 puntos porcentuales de pobreza multidimensional en el sector rural, mientras que la diferencia entre el campo y las ciudades se redujo en un 50 %.
“Estamos interviniendo donde realmente se necesita. En la zona rural hemos avanzado con placas huella, proyectos productivos y reducción de barreras para el acceso a salud y educación”, explicó la mandataria.

La medición también refleja en cambios históricos en materia de equidad de género. Por primera vez desde que se realiza este indicador, la incidencia de pobreza multidimensional en mujeres fue inferior a la registrada en hombres dentro del departamento.
“Esto demuestra que las inversiones y los programas enfocados en inclusión y acompañamiento a las mujeres empiezan a mostrar resultados concretos”, señaló Nicolás Guzmán, director de Planeación del Valle.
El Índice de Pobreza Multidimensional evalúa variables relacionadas con condiciones educativas, acceso a servicios públicos, empleo formal, aseguramiento en salud, rezago escolar y calidad de vivienda. Por eso, se atribuyen estos resultados a estrategias y programas del Gobierno del Valle enfocadas en intervenir factores estructurales.
Entre estos programas se destacan DigiCampus, iniciativa que actualmente beneficia a más de 6.000 vallecaucanos con acceso a educación a la educación superior y herramientas tecnológicas; el modelo de Desconcentración de Servicios en salud, que ha permitido a más de 17.000 personas recibir atención de médicos especialistas en los municipios; y el impulso a la generación de ingresos y a los emprendimientos con programas como VALLEmplea y ValleINN+.
Para Adrián Zamora, director de Corpovalle, los resultados responden a una planeación sostenida en el tiempo. “No es producto de la generación espontánea. Son políticas públicas y planes de desarrollo enfocados en atacar las variables que mide el Índice de Pobreza Multidimensional y lo que realmente necesita la ciudadanía”, afirmó.
Han sido fundamentales inversiones en infraestructura social y rural. Durante los últimos años, el departamento ha fortalecido proyectos de conectividad vial, acceso a servicios básicos, educación superior, salud especializada y apoyo productivo en municipios y corregimientos.
Expertos coinciden en que la reducción de la pobreza multidimensional no solo mejora los indicadores económicos, sino que también fortalece la seguridad, la permanencia escolar y las oportunidades de desarrollo para niños y jóvenes. En medio de los desafíos nacionales por la desaceleración económica y la crisis del sistema de salud, el Valle del Cauca mantiene indicadores favorables que reflejan estabilidad social y una capacidad de respuesta institucional y transformación social sostenida en Colombia.




