IIF ve “creciente vulnerabilidad fiscal” de Colombia por ingresos fiscales menores a lo esperado

IIF ve “creciente vulnerabilidad fiscal” de Colombia por ingresos fiscales menores a lo esperado

El Institute of International Finance (IIF) detalló en un nuevo informe sus conclusiones sobre las más recientes metas fiscales de Colombia y sus perspectivas económicas que fueron consignadas en el Marco Fiscal de Mediano Plazo.

En el reporte, el IIF dijo que, a principios de este año, Colombia amplió su objetivo de déficit fiscal para ayudar a la recuperación tras la pandemia de Covid-19.

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Fue un movimiento de política audaz en un momento en que muchos mercados emergentes están en modo de apretarse el cinturón a pesar de la persistente debilidad económica, dijo el Instituto.

Hace dos semanas, Colombia presentó su Marco Fiscal actualizado, que detalla una estrategia fiscal más allá de este año.

Como esperábamos, indicó el IIF, los recortes propuestos para 2022 son modestos dadas las elecciones en el horizonte y el aumento de la pobreza.

En el mediano plazo, el plan prevé un gasto primario permanentemente mayor. El IIF dijo al respecto que “si bien es positivo para disipar el descontento social, un mayor gasto pone en el centro de la atención la sostenibilidad de los ingresos y la deuda”.

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Los formuladores de políticas han apuntado incrementos sustanciales en los ingresos derivados de impuestos más altos y medidas para reducir la evasión. Si se materializan, advirtió el IIF, la deuda seguirá siendo elevada durante años, pero en un camino “relativamente benigno”.

Y agregó: “Nuestra preocupación es que las deficiencias en los ambiciosos planes de recaudación de ingresos reducen el espacio fiscal. En este tipo de escenarios a la baja, sería imposible gastar más mientras se mantiene bajo control el riesgo crediticio”.

Estas son posibles compensaciones a mediano plazo. Este año y el próximo, el gasto será alto sin aumentos de ingresos anticipados, lo que también es una fuente de riesgo, advirtió la entidad que se especializa en análisis de cifras macroeconómicas.

Una regla fiscal sensata y un buen historial mitigan el riesgo, dijo el IIF, como lo demuestran las fuertes entradas de flujos de no residentes.

El déficit fiscal de Colombia fue amplio el año pasado, principalmente debido al aumento del gasto para combatir la crisis de Covid-19. Esto no es una novedad, pues según el IIF, todos los mercados emergentes tomaron decisiones similares.

Sin embargo, en su reporte la institución señaló que la estrategia de Colombia a partir de este año “es notable”.

La atención se centra en respaldar el crecimiento mediante un mayor gasto y planes de consolidación fiscal retroactivos.

Como resultado, se proyecta que los déficits fiscales a mediano plazo “serán significativamente más amplios que en el último marco fiscal prepandémico”.

Los pagos de intereses más altos, un legado de la crisis con la que todos los países tendrán que lidiar, explican, según el IIF, parte del aumento del déficit, pero las decisiones políticas “activas” también juegan un papel importante.

Más gasto, más riesgo
El Institute of International Finance señaló que el gasto primario en 2024 es casi un 2 % del PIB más alto que en 2019. “Se trata esencialmente de un cambio permanente en el gasto, ya que recortar después de años de aumento del gasto probablemente sería un desafío político y social”, recalcó.

El aumento del gasto irá acompañado de mayores ingresos, que comenzarían a llegar en cantidades significativas en 2023.

Las ganancias de ingresos se dividirían aproximadamente entre aumentos de impuestos y ganancias de eficiencia fiscal. Esto último, según el IIF, puede ser difícil de realizar en su totalidad, incluso si medidas como la facturación electrónica tienen éxito.

Las gráficas cuatro y cinco recopilados por el IIF presentan un escenario a la baja en el que la evasión fiscal cae menos de lo proyectado. Los déficits serían significativamente mayores o, alternativamente, el gasto tendría que ser menor para cumplir con los objetivos de déficit, dijo.

A corto plazo, el IIF aclaró que “satisfacer las elevadas necesidades de financiación no parece ser un problema urgente”.

A pesar de un panorama interno incierto debido al descontento social manifestado en el paro nacional, los no residentes están comprando grandes cantidades de bonos del Gobierno en moneda local y extranjera.

“Entendemos que cerca de las elecciones, el plan fiscal a mediano plazo es un marcador de posición que el próximo gobierno debe desarrollar. No obstante, apunta a un amplio apetito social y político por un mayor gasto. Esto no es malo, pero dados los niveles relativamente altos de deuda y los déficits de cuenta corriente estructurales, aumenta el riesgo de una prima de riesgo más alta si los esfuerzos de recaudación de ingresos no están a la altura de las expectativas”, concluyó.

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