Gerente BanRep Colombia: Política monetaria seguirá siendo muy expansiva, pero tasas subirán en algún momento

Gerente BanRep Colombia: Política monetaria seguirá siendo muy expansiva, pero tasas subirán en algún momento
Foto: Banco de la República

Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, participó en el Congreso de Gestión de Riesgo de Fasecolda y se refirió a las tasas de interés, la inflación, el déficit de cuenta corriente y la propuesta de varios sectores de hacer un préstamo directo al Gobierno de Colombia.

En su presentación, el funcionario dijo que la política monetaria actual -que se inició este siglo- tiene una inflación objetivo que funciona para actuar de forma contracíclica en momentos de crisis. Más de macroeconomía aquí.

Así sucedió en la crisis generada por la pandemia de Covid-19 en 2020 y en ese momento el banco central emitió recursos para mantener la política monetaria adecuada y una inflación estable con ciclos económicos menos pronunciados.

Dijo que en 2020 el efectivo en poder del público aumentó 30 %, mientras en el 2021 el efectivo crece 16 % frente al año pasado para mantener el poder de compra de los ciudadanos.

De la misma manera, destacó, se redujo de manera radical, pero gradual, la tasa de interés hasta el mínimo histórico de 1,75 %, “eso tranquilizó a los mercados” y ayudó a iniciar el proceso de recuperación económica.

A inicios de 2021, agregó el gerente del Banco de la República, el país vivió una segunda ola de contagios de Covid-19 que generó temores por nuevos cierres de la economía, para luego llegar la tercera ola de contagios siendo la peor de la pandemia.

Ello se sumó el paro nacional en mayo pasado que cerró la actividad económica en varias regiones con un costo económico importante, dijo el funcionario.

Es paradójico, consideró, que a pesar de estos choques y, según muestran datos hasta julio, la economía se recuperó más rápido de lo previsto.

El equipo técnico del emisor inicialmente esperaba un rebote de la economía este año, pero fue revisado al alza hasta llegar a 7,5 % lo que implica “la recuperación total este año” hacia el nivel de actividad reportado en 2019.

Eso es positivo para el gerente Villar en el sentido en que hay recuperación rápida después de la crisis, pero recalcó que la actividad de la economía no creció si se compara con 2019 por la crisis de la pandemia.

Advirtió que un 22 % de los empleos perdidos por la pandemia no ha sido recuperado a pesar de la recuperación económica.

Inflación y expectativas
El gerente del emisor colombiano dijo que, a pesar de la crisis, se mantuvo la credibilidad en la inflación local y que los inversionistas locales e internacionales siguieron comprando bonos de deuda local.

En el caso de la inflación, el año pasado los precios de los productos cayeron en medio de una caída en la demanda, en tanto este año muchas materias primas están teniendo problemas de oferta por disrupciones en la cadena de valor global y que no es responsabilidad de Colombia.

Las expectativas siguen ancladas en el sentido de que las encuestas y los mercados sugieren que la inflación sube este año de manera temporal, pero en 2022 y en los próximos años vuelve a la meta del banco central alrededor del 3 %.

“Es cierto que, aunque sea en el margen, ha empezado a subir esa expectativa (de inflación) y eso hace que tengamos que ser muy cautelosos”, advirtió Villar.

En un contexto de mayor crecimiento y de mayor inflación, la Junta Directiva del Banco de la república concluyó en julio que el país está cerca del punto en el que el Banco de la República “no podría mantener un nivel estímulo monetario como el que había tenido en el último año y medio”.

En ese sentido, indicó que la Junta del banco señaló que debía empezar a preverse la necesidad de reducir el estímulo a la economía, “eso no significa eliminar el estímulo, la política monetaria seguramente seguirá siendo muy expansiva, pero posiblemente menos de lo que ha sido”.

Y sentenció: “Eso significa que las tasas de interés tengan que empezar a ajustarse en algún momento hacia el alza de manera gradual”.

Déficit de cuenta corriente
La necesidad de reducir el estimulo monetario no solo se basa en temas como las expectativas de la inflación, sino que se evidencia un exceso de demanda de la economía que se refleja en un aumento del déficit de la cuenta corriente.

Ese déficit ha subido hasta ser 6,3 % del PIB en el segundo trimestre, números que son altos si se tiene en cuenta que Colombia está beneficiándose de precios altos en productos como el petróleo y el carbón, que son de alto peso en las exportaciones locales.

La situación fiscal
Consideró Villar que la sostenibilidad de las finanzas públicas es uno de los temas que más preocupa al país.

Dijo que Colombia tuvo la posibilidad de financiar un “gran déficit fiscal” gracias a que tuvo la credibilidad para conseguir recursos en los mercados internacionales.

Para este año el déficit fiscal de Colombia es aún más alto, aunque muchos países ya los han empezado a reducir, mientras que en Colombia se estima que sea superior al 8 % del PIB este año.

Para el año 2022, incluyendo la reforma tributaria aprobada en el Congreso de Colombia, el déficit fiscal estimado en alrededor de 7 % del PIB que “sigue siendo alto”, según Villar.

Préstamo al Gobierno
El gerente del banco central colombiano se refirió a la posibilidad de que los problemas de la economía local se solucionan con un préstamo directo al Gobierno Nacional, tal como se ha propuesto en escenarios públicos.

Recordó que la Constitución de 1991, de manera sabia, no cerró la posibilidad de prestarle al Gobierno, pero dejó la condición de que sea “toda la Junta Directiva” del emisor quien apruebe un eventual préstamo en casos en que sea estrictamente necesario.

El funcionario recalcó que un préstamo al Gobierno “es muy riesgoso” para la economía y citó el caso de países como Venezuela cuya inflación lleva muchos meses disparada.

Villar recordó, además, que los países desarrollados no usan, salvo contadas excepciones, préstamos del banco central al Gobierno y dijo que se está convencido que prestarle esos recursos afectaría la credibilidad hacia los mercados llevando a una afectación en la financiación mediante emisiones de deuda pública.

Perder esa credibilidad terminaría al final del día en una afectación directa a la inflación y las consecuencias que eso tiene en la ciudadanía y el país en general, concluyó.

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