Tres métodos efectivos para organizar sus finanzas y ahorrar

El ahorro es una de las metas que las personas más se proponen cada año. Sin embargo, cumplir este sueño es más difícil de lo que parece; según la nueva Encuesta Pulso Socialpublicada por el Dane en julio de este año, a raíz de la pandemia, solo el 11,5% de los hogares colombianos puede ahorrar, pues el porcentaje restante de sus ingresos les alcanzan solo para cubrir sus necesidades. Vea más sobre Finanzas Personales.

Por otro lado, existen aquellos que ven las promociones en línea como propuestas muy tentadoras —especialmente durante los últimos meses del año— y en ocasiones se dejan llevar y pierden el control de su vida financiera, por lo que terminan comprando más de lo que pueden pagar.

Así, administrar las finanzas de manera responsable se convierte en una capacidad clave para alcanzar objetivos tanto a corto, mediano y largo plazo. Como dice el refrán: “ahorrar no es sólo guardar, sino saber gastar”; aún con ingresos mensuales limitados es posible organizar presupuestos que cambien su relación con el dinero para siempre y darle un vuelco positivo a su vida.

Existen muchas plantillas de presupuestos personales en internet, pero no siempre las soluciones más populares —o que les funcionan a otros— son las que mejor se adaptan a las finanzas de los hogares. Por eso, Nu Colombia presenta tres métodos diferentes para que los colombianos puedan analizar y ayudarlos a armar sus presupuestos y retomar el control sobre su vida financiera.

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 1.   Regla 50-15-35

Este sistema, popularizado por la senadora estadounidense Elizabeth Warren en su libro All Your Worth: The Ultimate Lifetime Money Plan, consiste básicamente en indicar cuánto porcentaje de los ingresos se debe asignar a tres categorías: gastos esenciales, prioridades financieras y estilo de vida.

Las personas deberían gastar hasta el 50% de sus ingresos mensuales en los gastos fijos o esenciales, es decir, el arriendo, las facturas de la casa, el seguro médico, el transporte o los gastos escolares. Aparte, se debe contemplar un 15% para prioridades financieras: saldar deudas y ahorrar dinero. Esto permitirá resolver prioridades como solucionar compromisos financieros y no dejar que se acumulen y, de la misma forma, separar un dinero para formar una reserva de emergencia (o, si ya está formada, para invertir).

Finalmente, el 35% restante abarca el gasto en entretenimiento, como cenas, compras o pasatiempos; actividades que son muy importantes, pues eliminar absolutamente todo lo que le hace feliz no es sostenible y aumenta las posibilidades de que deje de cuidar su dinero.

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2.   Fórmula del 60%

Conocida en inglés como 60% Solution, se trata de una versión más simple de la regla 50-15-35. La idea es que el único porcentaje que una persona debe tener en cuenta es el 60% y este debe abarcar todos los “gastos comprometidos”, es decir, tanto sus facturas mensuales (agua, luz, gas, arriendo cuotas mensuales, transporte, teléfono celular, etc.) como las deudas, préstamos y pagos a plazos.

El 40% restante debe dividirse igualmente en cuatro partes: ahorro para la jubilación, una reserva de emergencia, otra para planes a corto plazo (como un viaje o una compra un poco más grande) y gastos no fundamentales. Esta regla fue propuesta por el ex editor en jefe del sitio de MSN Money, Richard Jenkins.

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3.    Enfoque de número único

A diferencia de los dos anteriores, este método únicamente se enfoca en cuánto dinero puede destinar para gastos no fundamentales cada semana. Quien recomienda este enfoque es Rachel Sanborn, directora de Servicios de Asesoría de la plataforma financiera estadounidense Ellevest. Según ella, los gastos fijos (facturas y deudas) existen y hay que seguirlos teniendo: lo que puede variar son los gastos flexibles.

Si bien los gastos fijos son aquellos que se deben pagar todos los meses, no se trata estrictamente de facturas básicas, también se contemplan gastos no esenciales, pero constantes, como suscripciones de streaming o televisión por cable, por ejemplo. Los gastos flexibles son aquellos que cambian de un mes a otro: mercado, gasolina, restaurantes, compras. Ya sea que se consideren esenciales o no, estos son los gastos que las personas necesitan para pensar en cuánto gastarán e ingresarán al “número único”.

Es muy importante resaltar que para este tipo de ejercicios no existen las respuestas correctas. Las opciones son infinitas y el enfoque correcto es aquel que se adapta a las necesidades financieras de una persona y a sus objetivos. Lo importante es entender que hoy es posible llevar un control de su vida financiera y comenzar por hacerlo con el método que más se ajuste a su personalidad y necesidades.

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