S&P Global Ratings revisó perspectiva de Perú a negativa

Pedro Castillo, presidente de Perú. FOTO: Twitter @PedroCastilloTe

La calificadora S&P Global Ratings ve que hay mayores riesgos en la dinámica de la deuda del Perú. Además, confirmó calificaciones en moneda extranjera de ‘BBB+/A-2’.

Según el informe de la agencia de riesgo crediticio, la nueva administración de Castillo ha manifestado su deseo de mantener una amplia continuidad en la política macroeconómica. Vea más en Internacional.

Sin embargo, un entorno político fragmentado y un legado social difícil por la pandemia podrían pesar negativamente sobre las expectativas de crecimiento a mediano plazo de Perú y empeorar sus indicadores de deuda.

“Por lo tanto, revisamos la perspectiva de la calificación de Perú a negativa de estable y confirmamos nuestras calificaciones soberanas en moneda extranjera de largo y corto plazo de ‘BBB+’ y ‘A-2’, respectivamente”, dice el reporte.

La perspectiva negativa refleja la posibilidad de al menos una en tres de que bajemos la calificación en los siguientes seis a 24 meses si los desafíos políticos se traducen en un débil desempeño económico que empeore el perfil financiero del soberano.

El 14 de octubre de 2021, S&P Global Ratings revisó la perspectiva de las calificaciones soberanas de largo plazo de Perú a negativa de estable. “Confirmamos nuestras calificaciones de largo plazo en moneda extranjera de ‘BBB+’ y en moneda local de ‘A-‘ de Perú, así como las calificaciones soberanas de corto plazo en moneda local y extranjera de ‘A-2’. La evaluación de riesgo de transferencia y convertibilidad (T&C) de Perú se mantiene en ‘A’”, señaló S&P Global Ratings.

Recomendado: Dólar en Perú llega a su menor nivel en tres meses

Perspectiva de la calificación

De acuerdo con S&P, la perspectiva negativa refleja la posibilidad de al menos una en tres de que se rebaje la calificación en los siguientes seis a 24 meses si los desafíos políticos, en medio de tensiones entre el poder ejecutivo y el Congreso de Perú, contribuyen a un débil desempeño económico que empeore el perfil financiero del soberano.

La fragmentación política tras las recientes elecciones ha aumentado el riesgo de incertidumbre política y ha pesado sobre la confianza de los inversores.

Compartir:

Convierta a ValoraAnalitik en su fuente de noticias