Precio de combustibles: Este es el panorama en Colombia de cara a 2022

FOTO: Pixabay

Los precios de referencia de la gasolina y diésel en estaciones de servicio de Colombia aumentaron, entre diciembre de 2020 a diciembre de 2021, 10 % y 9 %, respectivamente, según lo explicó la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP) en su más reciente informe de perspectivas del mercado de combustibles líquidos. Para más información de petróleo haga clic aquí.

Asimismo, la ACP expuso que el aumento superó el incremento de la inflación (5 %); “variación estuvo controlada por el Gobierno y le implicó incurrir en importantes subsidios a través del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc)”. Durante 2021, el diferencial entre los precios paridad y los IP’s resultaron en un subsidio promedio de 3.000 pesos por galón de gasolina y diésel.

Y, frente a la pronunciada alza de los precios de la gasolina y diésel en la Costa del Golfo de Estados Unidos (curvas roja y gris), los ingresos al productor (IP’s) fijados por los Ministerios de Minas y Energía y Hacienda (línea azul) tuvieron un comportamiento más estable, cita el informe del gremio.

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Según cálculos de la ACP, los subsidios pueden llegar a generar un déficit acumulado en el Fepc, a diciembre de 2021, de cerca de $11 billones. “Los subsidios y el hecho de que los diferenciales de precios sean reconocidos únicamente a Ecopetrol, hace que las importaciones por parte de terceros sean inviables, limitando estas alternativas de abastecimiento que aportarían confiabilidad al suministro de combustibles para los colombianos”, destacó el documento.

A diferencia de los ingresos al productor de la gasolina y diésel, estabilizados a través del Fepc, el IP del biodiesel aumentó 46 % en lo corrido del año, reflejando de forma más directa el comportamiento de los precios internacionales de las materias primas y de la Tasa Representativa del Mercado (TRM).

En el caso del IP del etanol, al estar limitado regulatoriamente por el precio de referencia de la gasolina oxigenada en Bogotá, estuvo rezagado frente a los precios internacionales del alcohol y el azúcar, lo cual terminó afectando su abastecimiento, de acuerdo con la ACP.

Es decir, el precio techo regulado inviabilizó las importaciones y posiblemente también desincentivó la producción nacional de etanol, frente a la mejor oportunidad que hubo de exportar azúcar refinada.

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“La actual política de precios de los combustibles ubica al país entre los precios más bajos de la región, después de Venezuela y Bolivia. Un régimen de precios que ocasiona un alto costo fiscal propicia el contrabando hacia países vecinos y limita las condiciones de abastecimiento”, precisó el gremio.

Y agregó que “por otra parte, subsidiar la gasolina y el diésel resulta contradictorio frente a los objetivos país de avanzar en la transición energética para un desarrollo bajo en carbono”.

Para la ACP, en los próximos años, en medio de la volatilidad de los precios internacionales del petróleo y la presión social interna por los precios de los combustibles, Colombia tendrá el reto de revisar y ajustar la regulación tarifaria buscando mayor garantía de abastecimiento y alivio para las finanzas públicas.

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