Mitos y verdades acerca de los pilotos de fracking en Colombia

Foto: Global Energy mx.

Colombia está a unos pasos de dar luz verde para que entren en operaciones los pilotos de Yacimientos No Convencionales (fracking) para la exploración y explotación de hidrocarburos en la zona del Magdalena Medio, con los proyectos que adelantará Ecopetrol. Lea más de petróleo.

Ante la aprobación de licencias ambientales y otros requisitos que le dan vía libre al fracturamiento hidráulico (fracking), se han despertado varias posiciones frente a este mecanismo de extracción de hidrocarburos, así como varios mitos. ¿En qué consiste el proceso?

De acuerdo con la Asociación Colombiana de Petróleo y Gas (ACP), el fracking es una técnica que permite extraer el llamado gas de esquisto, un tipo de hidrocarburo no convencional que se encuentra atrapado en capas de roca, a gran profundidad de la tierra.

“Luego de perforar hasta alcanzar la roca de esquisto, se inyectan a alta presión grandes cantidades de agua con aditivos químicos y arena para fracturar la roca y liberar el gas, metano. Cuando el gas comienza a fluir de regreso lo hace con parte del fluido inyectado a alta presión”, expone la ACP.

Según el gremio, la fracturación hidráulica no es nueva en el mundo. En el Reino Unido se utiliza para explotar hidrocarburos convencionales desde la década del 50. Pero sólo recientemente el avance de la tecnología y la perforación horizontal permitió la expansión a gran escala del fracking, especialmente en Estados Unidos, para explotar hidrocarburos no convencionales.

Recomendado: Ecopetrol recibió autorización de la ANLA para piloto de fracking en Santander

¿Qué se dice del fracking?

Para algunos el fracking es una técnica que da respuesta a la creciente demanda de energía con recursos más limpios que el carbón; para otros este mecanismo es considerado un grave riesgo para la salud y el medioambiente.

“El fracking sigue generando protestas no sólo en EE.UU. sino en otras naciones como el Reino Unido y Argentina, y está prohibido en Francia y en el propio estado de Nueva York”, precisó la Asociación.

Entonces, ¿qué es lo que pasa en Colombia? Luego de que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) otorgara a Ecopetrol la licencia para iniciar el proyecto piloto de investigación integral en yacimientos no convencionales (PPI), bajo la técnica de fracking, que se plantea en la zona de Puerto Wilches en Santander, se han desatado varios mitos que pueden desdibujar este proceso en el país.

Foto: ACP.

Por ejemplo, se habla de la perforación de 19.000 pozos con la implementación del fracking, lo que es una confusión. Valora Analitik habló con el docente de la Universidad de los Andes y experto en la industria de hidrocarburos, Sergio Cabrales, quien recordó que los proyectos de Kalé y Platero en Puerto Wilches (Santander) son pilotos y por lo cual no demandarán ese alto número de pozos.

“Para el piloto son tres pozos y ni siquiera se va a utilizar agua de ríos ni de nada de esto. Lo que se hace es que se usa agua subterránea. Hay un pozo que está como a 700 metros que es el acuífero de donde se saca el agua, hay otro que es donde se va a disponer el agua (o el líquido de fractura) y otro que ese sí es a 12.000 pies de profundidad (cuatro kilómetros aproximadamente) con el que se hacen las fracturas”, recalcó Cabrales.

Hay que decir que la formación de donde está el hidrocarburo, la roca madre, está todavía debajo de las formaciones normales o convencionales de líquido y gas en todo el Magdalena Medio, porque de ahí es de donde salió el petróleo que se acumuló en las trampas de los pozos convencionales.

Recomendado: Presidente Ecopetrol se pronuncia sobre saboteo a fracking y precios de Brent

“Hay algo que vale mencionar: 12.000 pies es una profundidad muy grande y la posibilidad de que llegue a la superficie es casi cero, los riesgos son otros que se podrían presentar. Uno ve en los videos las personas con un vaso de agua contaminada, pero eso pasa es por un problema de la tubería, cuando no se hace de la manera correcta o hay fugas por la presión tan alta del líquido”, indicó el experto.

Agregó que la tubería está hecha en partes de acero y cemento, que cuando no se construye de la manera correcta el riesgo de fracturas es alto, lo que sí generaría contaminaciones.

Vale mencionar que de practicarse en firme la técnica del fracturamiento hidráulico en Colombia, no se perforarían 19.000 pozos, sino entre 100 y 250. Pues en 100 años de ejercicios de exploración y producción tan solo se ha perforado 8.000 pozos en el Magdalena Medio.

¿Y el agua?

Primero hay que aclarar que el agua que se encuentra para consumo humano, los riegos y otros usos para actividades diarias humanas, están a máximo 150 metros de profundidad.

El resto es agua salada, que puede tratarse, pero dependiendo de qué tan profunda sea su ubicación y de los componentes que tenga en esas condiciones (metales o minerales peligrosos para los humanos). Entre más profunda esté podría ser más tóxica para el consumo, pues hay riesgos de radiación.

“El agua dulce no entra a jugar aquí, esa no es la que se capta ni usa para el fracking. Por ejemplo, en Estados Unidos la regulación dice que en 600 metros deja de ser esa agua subterránea con acceso a las personas; en Colombia no es tan claro eso porque sus características son diferentes, entonces no hay una profundidad determinada”, ratificó Sergio Cabrales.

Recomendado: Fracking se vería frenado en EE.UU: escasea arena para el fracturamiento

Pero, según el experto, después de 800 metros de profundidad el agua es salada y entre más de baje más salada es. Lo que se piensa hacer en este caso es utilizar esa agua, a la que no se tiene acceso, y utilizarla para la técnica.

“No se genera una competencia o rivalidad con los acuíferos a los que tenga acceso la gente, tanto para los cultivos o para las fincas, ni para la que llega a las ciudades”, explicó Cabrales.

Compartir:

Convierta a ValoraAnalitik en su fuente de noticias