Así se planean los incrementos graduales a los combustibles en Colombia

El ministro de Minas y Energía de Colombia, Diego Mesa Puyo, dio más detalles sobre el panorama de los combustibles en el país y se refirió a las posibles alzas que sufrirían los energéticos, como la gasolina corriente, en el mediano plazo y de manera gradual. Lea más de petróleo.

“Esa es una discusión que hemos dado desde antes de que arrancara la pandemia; lo que hemos visto es de manera analítica es que sí debería haber ajustes más frecuentes del precio de la gasolina respecto al diésel en un sistema que opere de manera automática”, manifestó el ministro Mesa.

El funcionario aseguró que, en tiempos normales, tener este tipo de fondos como el Fondo para la Estabilización del Precio de los Combustibles puede asimilarse a un subsidio regresivo, porque “las personas que usan gasolina tienen una capacidad adquisitiva que no debería estar recibiendo subsidio”, indicó Mesa Puyo.

Pero, de acuerdo con el jefe de la cartera, en las condiciones actuales de presión inflacionaria el subsidio es altamente progresivo.

“¿Por qué? En el caso del diésel en particular, al alterar el precio estable estamos impidiendo que se incremente el costo de los fletes, sobre todo, para la producción interna y alimentos, que son las que más presión en los precios han tenido por la coyuntura global”, precisó el ministro Mesa.

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¿Incrementos en la gasolina?

El ministro Diego Mesa aseguró que, aunque se podría subir el precio de la gasolina -para cobijar a los particulares-, se podría afectar también el parque automotor de motos (que es de los más grandes en América Latina y es utilizado en su mayoría por personas con ingresos bajos de estrato uno, dos y tres) y taxis, lo que terminaría afectando también al consumidor final.

Según las declaraciones de Mesa, uno de los factores que ha hecho que no se incrementen los precios de la gasolina es la inflación, que cuando se desagrega, es mucho más alta en la población de bajos ingresos. El funcionario argumenta que, si se hubieran incrementado los precios de los combustibles, la inflación hubiera impactado mucho más a las personas de estratos bajos.

“¿Qué peor impuesto que la inflación? Ninguno. Ahora estamos viendo el tema de Shanghái, que aún no sabemos cómo nos va a pegar, que tenemos el problema de insumos agropecuarios, fertilizantes y el tema energético en el mundo en general por el tema de Rusia y Ucrania”, apuntó el jefe de la cartera de Minas y Energía.

Además, indicó que Colombia está en línea con otros países del mundo como Nueva Zelanda y Japón, que ayudaron al consumo con reducción de impuestos o subsidios, incluso, una combinación de ambos.

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Por otro lado, el ministro está de acuerdo en que, en épocas normales, deberían subirse los precios de la gasolina para no afectar las metas del gobierno de descarbonización y porque gran parte de los subsidios llega a personas de estratos más altos.

“Se ha hecho un trabajo para ver cómo se va desmontando los subsidios, tanto así que antes de la pandemia habíamos logrado casi que cerrar la diferencia que había entre el ingreso al productor, que es el principal componente de la fórmula de los combustibles fósiles y el precio internacional, que después del ingreso al productor hay que sumarle más costos”, argumentó Mesa.

Añadió que “al haberlo dejarlo estable abrió, nuevamente, una brecha, pero antes de la pandemia teníamos un balance positivo con el Fondo de Estabilización de alrededor de $230.000 millones. Pensando ya en mediano plazo debe haber un desmonte de ese subsidio y debe haber un enfoque diferencial de qué tratamiento se le da a la gasolina corriente y al Acpm”.

Asimismo, como ocurre con la gasolina motor corriente y la gasolina extra, que esta no hace parte del Fondo de Estabilización.

Ahora bien, Diego Mesa expuso que, así las cosas, el aumento de los combustibles debe ser gradual porque, en este momento, la diferencia es amplia: entre cerca de $6.000 y $9.000 entre el Acpm y la gasolina.

Es por eso que en conjunto con el Ministerio de Hacienda y el de Minas y Energía se dejará presentada una senda para los próximos 18 meses de cómo pensamos que se debe hacer el ajuste, pero de manera gradual.

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