Unión Europea implementa programa para transición hacia plásticos del futuro en Colombia

Foto: Pixabay.

Actualmente se producen más de 360 millones de toneladas de plástico al año en el mundo, según el Reporte ABIPLAST de 2019; una de las problemáticas ambientales de mayor impacto en el bienestar de las personas y el medio ambiente. Lea más de Valora Sostenible.

Desde una mirada local, la Cámara de Comercio de Bogotá asegura que en Colombia se producen 1,2 millones de toneladas anuales, de las cuales 56 % corresponden a empaques y envases, muchos de ellos considerados de uso único.

Para 2050 se estima que existan 12 millones de toneladas de residuos plásticos afectando a cuerpos de agua, como océanos y ríos de todo el mundo.

Ante este panorama, se hace urgente una acción global para reducir el uso de plásticos. En América Latina, la Unión Europea (UE) está implementando una iniciativa que integra a aliados locales y a nivel mundial para abrir espacios de diálogo sobre esta problemática.

Se trata del Programa de Plásticos Circulares en las Américas (CPAP), cuyo objetivo es fortalecer el papel de liderazgo de la Unión Europea en la transición hacia los plásticos del futuro.

Esta iniciativa contribuye a que las industrias de plásticos y reciclaje en Colombia sean más competitivas y trabajen en pro de los compromisos climáticos y ambientales globales.

Recomendado: Colombia: empresa desarrolla primeros edificios sin plásticos de un solo uso

Igualmente, este programa está alineado con el Plan Nacional para la Gestión Sostenible de Plásticos de un Solo Uso que se implementa en el país y que busca lograr que, para 2030, el 100 % de los plásticos de un solo uso sean reutilizables o compostables.

Cabe recordar que el programa CPAP inició operaciones en 2021 y está implementado por una alianza entre GFA Consulting Group GmbH, Niras A/S y Clean, así como con facilitadores locales, para analizar los desafíos que enfrenta Colombia en materia de manejo de plásticos, creación de economía circular, innovación para la producción sostenible y patrones de consumo, entre otros.

Cocreación para el medio ambiente

En Colombia el programa inicia una nueva fase de operación con la realización de encuentros con expertos, miembros de la industria, académicos y organizaciones del sector privado, para discutir y analizar los siguientes pasos que se deberán ejecutar en el país para lograr avances significativos.

Durante la primera fase, se identificaron los sectores y tipos de producto con relevancia y potencial del plástico circular en el país: envases de alimentos y bebidas, materias primas alternativas y bioplásticos, reciclaje de plásticos y uso único, y los residuos en cuerpos de agua.

Además, se establecieron las zonas geográficas a trabajar: Medellín y Bogotá, ciudades en donde el CPAP lleva a cabo encuentros entre expertos, sector privado y gobierno para la presentación de perspectivas, nuevas tecnologías y acciones que permitirán una mejor gestión del uso de plásticos.

De acuerdo con la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), un habitante de Bogotá produce a diario 0,85 Kg de residuos sólidos, de los cuales 16,88 % (1.170 toneladas/día) son plásticos.

Esta situación ha llevado a las autoridades locales a generar una estrategia que permita reducir el impacto que estos residuos generan en la ciudad, aprovechándolos, transformándolos y devolviéndolos al ciclo de la cadena como materia prima o producto final.

Recomendado: Podcast | Empresas buscan respuestas al problema de los plásticos en los océanos

“En Bogotá tenemos la necesidad de aumentar la tasa de aprovechamiento en un 10 % de acuerdo con el plan distrital de desarrollo, y lo que se busca es formular una propuesta para construir y operar un “Centro Especializado de Aprovechamiento de Plástico” (CEAP), que permita valorizar los materiales plásticos para ser utilizados en la producción de materiales para la construcción y/o resinas o pellets a partir del aprovechamiento efectivo de los diferentes tipos de plásticos”, señaló Álvaro Raúl Parra Erazo, subdirector de aprovechamiento de la UAESP.

Según el funcionario, esta propuesta traerá beneficios a Bogotá como: la reducción de emisiones de dióxido de carbono, dejar de alimentar rellenos sanitarios, mejora en la calidad del aire e impacto directo y positivo en la salud pública de los habitantes de la ciudad.

Compartir:

Convierta a ValoraAnalitik en su fuente de noticias