La presión por costos, la saturación de agendas en las ciudades y los cambios en los hábitos de consumo ha transformado la forma de vivir la música en vivo. El modelo de los mega eventos multitudinarios, con decenas de artistas en un solo fin de semana, está dando paso a formatos más pequeños. Una tendencia global que privilegia la cercanía sobre la gran escala y la experiencia sobre la saturación. En ese contexto, Bogotá recibirá del 13 al 21 de febrero de 2026, ‘Ondas’, el primer festival de ciclo que se realiza en el país y que distribuye su oferta en varias noches independientes en lugar de concentrar las presentaciones en un solo día.
El Music Festival Global Market Report de 2025, estima que la industria mundial de festivales alcanzó un valor de US$2,57 mil millones en 2024, y se mueve hacia propuestas más segmentadas, curadas y de menor escala, impulsadas por públicos que priorizan comodidad y experiencias temáticas.
Lo que cambia con el formato de ciclo
Bogotá no es la primera ciudad en adoptar este formato. Londres lo implementa con All Points East, que combina fines de semana y shows independientes, superando los 200.000 asistentes por edición. Y en México, eventos como NRMAL o Bahidorá demostraron que la mediana escala puede sostenerse económicamente y atraer nichos de público.
En el caso de Ondas, el festival se desarrollará en varias noches independientes, dedicadas a un artísta o banda. Las boletas se venden de manera individual.
La primera edición del festival reúne diversos géneros y generaciones:
· 13 de febrero: Ivy Queen y Villano Antillano
· 14 de febrero: The Cardingans
· 15 de febrero: Encanto de Disney
· 19 de febrero: Arde Bogotá y Silvestre y la Naranja
· 20 de febrero: Justin Quiles y Ovy On The Drums
· 21 de febrero: Jerry Rivera

Infraestructura y experiencia
Además del cartel, la novedad está en que el festival se realizará en un teatro efímero dentro del Parque Simón Bolívar, con graderías numeradas, plateas con sillas y zonas de pie dependiendo del tipo de show. El objetivo es replicar una experiencia más cercana a un espectáculo escénico que a un formato de festival tradicional.
La llegada de Ondas funcionará como termómetro para medir si el país está preparado para modelos menos masivos, pero con mayor curaduría. De entrada, la propuesta se ajusta a varias dinámicas del mercado local como un público cada vez más dispuesto a pagar por experiencias diferenciadas y una agenda cultural que compite por espacios y logística.
Sin embargo, también enfrenta retos: el consumidor colombiano está acostrumbrado a grandes festivales con múltiples artistas por día. Ondas llega, como una propuesta relevante para el sector.




