A través de la expedición del Decreto 1474 de 2025, el Gobierno Nacional adoptó una serie de medidas tributarias con miras a atender los gastos del Presupuesto General de la Nación (PGN) y hacer frente a la emergencia económica decretada a finales del año pasado.
La normativa tiene como objetivo ampliar los ingresos de las finanzas públicas para cubrir el monto faltante del PGN, luego de que se archivara la ley de financiamiento o reforma tributaria.
Según el ministro de Hacienda, Germán Ávila, el paquete de impuestos permitiría generar un recaudo cercano a los $11,1 billones.
¿Cómo se dispararon los precios de los licores?
Entre los ajustes que se pusieron en marcha a partir del 1 de enero de 2026 se incluye un aumento en el IVA a los licores, vinos, aperitivos y similares, exceptuando la cerveza. Así las cosas, el gravamen pasó del 5 % a un 19 % y por ende se incrementó la tarifa final de dichos productos.
Las bebidas alcohólicas —como el whisky, el ron, el aguardiente o el brandy— también quedaron sujetas a un mayor impuesto al consumo de licores. Según lo establece la norma, la tarifa del componente ad valorem será del 30 % sobre el precio de venta al público, por lo que el ajuste no solo se reflejará en las cuentas del Estado, sino también en el precio final que enfrentan los consumidores.
En diálogo con ‘La FM’, el gerente de la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA), Esteban Ramos, expresó su preocupación en torno a los efectos que la implementación de esta medida tendría en el consumo legal de alcohol, las finanzas departamentales y la salud pública.
Para hacerse una idea, la FLA ha explicado que una unidad que antes pagaba $17.500 por concepto de impuestos, con el esquema actual pasó a tributar cerca de $33.000, lo que a su vez tuvo un impacto en el precio de venta.
Si se quiere una imagen más amplia, una botella de aguardiente de 750 ml que el año pasado costaba alrededor de $50.000, pasó a tener un valor promedio de $63.000; mientras que un Whisky que tenía un precio de $63.980, llegó a los $80.313.
En el caso del ron, el salto fue desde un promedio de $55.800 a $70.470, incluyendo el incremento en el IVA.
Destacado: DIAN confirmó aumento en tarifa de este impuesto en Colombia: Definió fecha en que comenzará a regir

En ese contexto, Ramos hizo énfasis en que un aumento en los precios incentivaría la búsqueda de licor adulterado, así como el contrabando.
Por esa misma línea, el Gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, ha advertido que la modificación en los tributos, incluyendo los aplicados al tabaco, afectaría la entrada de recursos para el desarrollo de las regiones, al mismo tiempo que trasladaría el problema del exceso de gasto de la Nación hacia una crisis de ingresos en los departamentos.
La Industria Licorera de Caldas (ILC) también manifestó su postura en torno a los incrementos que se derivarían de estas nuevas disposiciones.
De acuerdo con la compañía, se estima que una botella de 750 mililitros de Aguardiente Amarillo de Manzanares cuenta en 2026 con un precio de venta al público sugerido de $71.112 frente a los $49.705 que costaba en 2025. Es decir, el valor de este producto se incrementaría en promedio un 43 % ($21.407 más).
Por otro lado, una botella de 750 mililitros Ron Viejo de Caldas tradicional cuesta $30.059 adicionales (incremento del 55 %), pasando de un precio de venta al público sugerido de $54.545 el año pasado a $84.604 este año.
En lo que concierne a Whiskys, así ha variado el valor en promedio entre 2025 y 2026 en tiendas online/supermercados
- Old Parr 12 años 750 ml: pasó de costar aproximadamente entre $135.000 – $165.000 en 2025 a entre $136.000 – $178.000 este año.
- Buchanan’s de 750 ml: el rango observado en 2025 oscilaba aproximadamente los $147.000 y $180.000 para un Buchanan’s 750 ml estándar; mientras que en 2026 este se ubica en un rango estimado entre los $170.000 – $215.000, dependiendo de la expresión concreta y punto de venta.
- Grants de 750 ml: el precio ha variado en promedio de alrededor de $70.000 – $105.000 para un licor estándar a $65.000 y $120.000, dependiendo de la edición.

Impactos de esta medida
De acuerdo con Camilo Herrera Mora, fundador de Raddar, las bebidas alcohólicas corresponden al 3,88 % del gasto de los hogares, tanto en el hogar como fuera de él. En el caso del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del DANE, esta canasta representa cerca del 1,7 % del cálculo de la inflación.
De manera que un aumento de 5 % a 19 % en el IVA a los licores no solo implicaría un incremento en los precios de aproximadamente el 13 %, sino que derivaría en un alza del IPC total de 0,22 %. En otras palabras, aunque el efecto sobre la inflación general sería moderado, el ajuste se sentirá directamente en el precio que paga el consumidor en tiendas, bares y supermercados.
En lo referente al bolsillo, un ajuste en los precios, sumado a lo que se podrían elevar los costos, se traduciría en que algunos hogares reduzcan su consumo de licor, teniendo un impacto en los impuestos a la salud para los departamentos.
“Básicamente, la medida puede generar recaudo para la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) y menos recaudo a los departamentos”, señaló Herrera.




