Según datos de EmeraldSky, Avianca durante los últimos cinco años incrementó su capacidad total en más de 18,1 % y, al mismo tiempo, redujo sus emisiones totales de carbono en más de 5,1 %.
Por eso, la aerolínea expuso las acciones que llevo a cabo para lograr esos resultados.
Casi dos tercios de los Airbus A319 de Avianca salieron de operación, junto con la totalidad de su flota de A321. En su lugar, la aerolínea incorporó una cantidad significativamente de aeronaves A320neo, así como aviones A320ceo adicionales.
La operación de largo alcance también cambió. Los aviones A330 más antiguos salieron de la flota, mientras que la flota de Boeing 787 creció.
Avianca también dejó atrás sus operaciones con jets regionales y turbohélices, optando por simplificar y enfocarse en aeronaves con un mejor desempeño en eficiencia de combustible.
Adicionalmente, uno de los resultados más importantes fue el aumento del tamaño promedio de las aeronaves.
En 2019, el avión típico de Avianca contaba con 144 asientos; hoy, esa cifra asciende a 181. Esto lo logró mediante la reconfiguración de toda la flota, tanto de aeronaves de fuselaje angosto como de fuselaje ancho.
Si bien la edad promedio de la flota aumentó ligeramente hasta los nueve años y medio, la eficiencia general de la flota mejoró de manera significativa.

Más capacidad y mayor eficiencia
Para 2024, Avianca había restablecido su nivel de operación aérea al mismo que tenía en 2019. La diferencia es que la aerolínea generó una capacidad significativamente mayor, al operar aeronaves más grandes y volarlas, en promedio, a distancias ligeramente más largas.
La eliminación de las operaciones con turbohélices también hizo que el tiempo de vuelo no aumentara de manera significativa, incluso cuando la longitud promedio de los trayectos se incrementó.
Esto se tradujo en un incremento del 18,1 % en los kilómetros-asiento disponibles. Al mismo tiempo, el cambio hacia aeronaves más nuevas y eficientes permitió una reducción del 5,1 % en las emisiones totales de carbono.
En conjunto, estos factores generaron una mejora sustancial en la intensidad de carbono. Avianca pasó de 82,6 gramos de carbono por kilómetro-asiento disponible a 66,3 gramos. Esto representa una reducción de casi el 20 %.



