Las lluvias asociadas a la actual temporada invernal siguen generando impactos sobre la infraestructura vial del país. Entre el 2 y el 8 de febrero, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) reportó afectaciones en al menos 13 segmentos de vías concesionadas en cinco departamentos, situación que ha obligado a restricciones de movilidad, cierres preventivos y trabajos de emergencia por parte de los operadores privados.
Los departamentos con mayores novedades son Magdalena, Huila, Córdoba, Cundinamarca y Santander, donde se han presentado deslizamientos de tierra, caída de árboles, pérdida de banca y daños estructurales en puentes, según los reportes oficiales de la ANI. Las contingencias se concentran en corredores estratégicos para el transporte regional y el comercio intermunicipal.
En total, cinco concesiones viales activaron planes de atención para remover material rocoso, estabilizar taludes y realizar intervenciones puntuales en puentes y calzadas. Estas labores buscan restablecer la transitabilidad y reducir los riesgos para los usuarios, en medio de un panorama climático que se mantiene inestable en varias zonas del país.

Uno de los puntos más críticos se registra en Córdoba, donde el Puente Jalisco, ubicado en el tramo Montería–Puerto Rey, permanece con cierre total debido a afectaciones en su estructura. El cierre se mantiene desde la madrugada del 8 de febrero y no hay una fecha definida para su reapertura, a la espera de evaluaciones técnicas adicionales.
Puentes, deslizamientos y pérdida de banca: los puntos más críticos
En el departamento de Huila se concentran varias de las afectaciones más extensas. En municipios como Gigante, Timaná, Garzón y Hobo, se reportan deslizamientos de material, caída de rocas y pérdida parcial de banca en tramos clave del corredor Santana–Mocoa–Neiva, uno de los ejes que conecta el sur del país con el centro.
En Cundinamarca, el proyecto de ampliación a tercer carril Bogotá–Girardot presenta cierres parciales en los puntos PR78+450 y PR88+560, en sentido Bogotá–Girardot, como medida preventiva ante la inestabilidad de los taludes. Allí, la concesión adelanta labores de descarga de material en zonas altas y mantiene monitoreo permanente para evitar emergencias mayores.
En Santander, las fuertes lluvias motivaron el cierre preventivo de un sector en el municipio de Girón, sobre el corredor Bucaramanga–Barrancabermeja–Yondó, una vía clave para el transporte de carga y pasajeros en el nororiente del país.

La ANI informó que los equipos técnicos de las concesiones trabajan de forma continua en la remoción de material y adecuación de la infraestructura, priorizando los puntos con mayor riesgo estructural. Sin embargo, advirtió que la reapertura de algunos tramos dependerá del comportamiento climático y de los resultados de las evaluaciones de seguridad.
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Desde el Gobierno se reiteró el llamado a los conductores para abstenerse de transitar por los sectores con restricciones, respetar los cierres y seguir las recomendaciones de las autoridades de tránsito y del personal operativo en terreno. El objetivo, según la ANI, es evitar accidentes mientras se completan las intervenciones.




