La Sala Plena de la Corte Constitucional apartó de la discusión de la reforma pensional al magistrado Jorge Enrique Ibañez.
Este 18 de febrero fue aceptado el impedimento presentado por Ibañez para no participar en la sustentación, discusión y votación sobre la reforma que fue aprobada el año pasado. Ahora la presidente del Alto Tribunal, Paola Meneses, tomará las riendas del estudio.
Desde la Presidencia de Gustavo Petro habían solicitado ese retiro. La solicitud se sustentó por una entrevista concedida por Ibáñez al diario El Tiempo. Según el Gobierno, las opiniones públicas del magistrado podrían interpretarse como un prejuzgamiento, lo que comprometería su imparcialidad en un asunto de alto impacto económico y social.
Ibáñez ha sido un crítico recurrente de las decisiones del primer mandatario, ha protagonizado fuertes reparos frente al Gobierno Petro y también fue apartado de votaciones clave como la emergencia económica.
En esta oportunidad, la recusación estuvo directamente vinculada a sus declaraciones sobre la reforma pensional, una iniciativa que lleva cerca de un año bajo estudio de los nueve magistrados de la Sala Plena de la Corte Constitucional y frente a la cual se espera un pronunciamiento de fondo en el corto plazo.
¿Qué sigue para la reforma pensional?
El caso ahora queda bajo la responsabilidad de la magistrada Meneses, quien deberá repartir la ponencia entre sus colegas y podría modificar la línea que había planteado Ibáñez, que proponía tumbar la norma por presuntos errores en el trámite legislativo.
Tal como lo había anticipado la presidenta Meneses, la reforma pensional volvía a discusión este miércoles y, por ello, el primer paso fue resolver el impedimento. Ahora quedará en manos de la Sala Plena definir si la reforma es constitucional o no.
Dentro de la Corte empieza a ganar terreno una salida intermedia: dictar una sentencia de exequibilidad parcial o, incluso, enviar nuevamente la reforma al Congreso para que sea debatida y aprobada artículo por artículo.




