Por primera vez en 25 años, el carbón registró en Colombia menores ingresos por exportaciones que el café; esa fue la noticia con la que el sector minero arrancó febrero de 2026, en medio de un entorno que gremios y empresarios describieron cada vez más retador.
En este contexto, Claudia Bejarano, presidente de Cerrejón, una de las compañías más representativas de la industria carbonífera del país, habló sobre los desafíos que enfrenta el sector, pero también sobre las oportunidades que aún ve para el carbón en mercados como Asia. Además, se refirió al papel de la compañía en la transición energética, su aporte en impuestos y regalías, y la relevancia de sus operaciones en regiones como La Guajira.

¿Cómo se protege la compañía frente a los desafíos de los precios del carbón?
El 2025 nos puso a prueba, dado los precios bajos del carbón térmico transportado vía marítima y justamente ahí, es donde hemos tenido que trabajar para proteger una operación como la nuestra. Ajustamos la producción a 16,8 millones de toneladas, revisamos nuestros procesos y redujimos costos para procurar la continuidad de Cerrejón.
Ahora bien, algo que para nosotros no está en discusión son nuestros compromisos sociales y ambientales. Mientras hacíamos ajustes operativos, destinamos más de $87.000 millones a proyectos sociales y $446.000 millones a iniciativas ambientales. Entregamos 50 millones de litros de agua, beneficiamos a más de 16.000 personas en educación y aportamos más de $1 billón a La Guajira en regalías, impuestos y compras locales.
Es importante recordar que, aunque los precios actuales son retadores, el consumo global de carbón alcanzó un récord en 2024 y se proyecta que siga creciendo, especialmente en Asia. Esto confirma que, mientras mejoramos nuestra eficiencia, seguimos siendo parte de una industria con demanda estructural creciente.
¿Qué representatividad tiene Cerrejón en el mercado de carbón en Colombia?
Cerrejón sigue siendo un actor clave en la producción nacional, consolidando a La Guajira como un eje estratégico del sector. Nuestra operación significa más de 40 % del PIB de La Guajira, lo que refleja que nuestro impacto va más allá de la producción: somos motor de desarrollo territorial, reducción de pobreza y generación de empleo. También somos referente en gestión ambiental, alineados con estándares internacionales que promueven buenas prácticas en biodiversidad, agua y rehabilitación de tierras que antes tenían usos mineros.

¿En cuánto calculan las pérdidas por la prohibición de exportar carbón a Israel?
Respetamos plenamente la legislación colombiana y hemos acatado el decreto sobre exportaciones a Israel. No compartimos cifras específicas, pero es claro que este tipo de medidas impacta no sólo a la compañía, sino la competitividad del país como proveedor confiable de carbón para el mundo. Nuestra minería ha aportado más de $20 billones en impuestos y regalías en los últimos años, lo que muestra la importancia de mantener mercados abiertos para sostener esos aportes y garantizar que los beneficios lleguen al país.
¿Cuáles son los mayores desafíos en la región donde operan?
La seguridad y los bloqueos en la línea férrea han sido retos importantes: en 2025 se registraron 201 bloqueos y nueve atentados a nuestra operación, que afectaron el transporte de carbón durante más de tres meses. A esto se suma la incertidumbre regulatoria, como el impuesto temporal de 1 % a las exportaciones que aumentó la carga tributaria que ya había sido incrementada con la reforma tributaria aprobada en el 2022. En 2026, los desafíos continúan con nuevos bloqueos que han requerido ajustes en la planificación operativa y el anuncio de nuevos impuestos.
¿Considera que el carbón seguirá siendo un mineral para tener en cuenta en el sector de energía?
De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía y la Asociación Colombiana de Minería (ACM), en 2024 se alcanzó un récord histórico tanto en generación de energías renovables como en consumo de carbón. Esto demuestra que la transición energética y el carbón avanzan en paralelo, y que este mineral sigue siendo necesario para garantizar seguridad energética global. Colombia ya tiene presencia en mercados asiáticos, donde la demanda se proyecta al alza, y nuestro compromiso es producirlo con los más altos estándares ambientales y sociales.

¿Qué proyectos de energías renovables tiene Cerrejón para abastecer su operación y cuál es hoy el aporte real de estas fuentes a su consumo energético?
En Cerrejón entendemos que la transición energética no es un discurso, sino una gestión concreta. Por eso desde 2024 logramos que 100 % de la energía eléctrica que consumimos en nuestra operación provenga de fuentes renovables.
Esto lo hacemos mediante la adquisición de certificados internacionales que garantizan que, por cada megavatio-hora que utilizamos, uno equivalente ha sido generado a partir de fuentes limpias. Nuestros certificados provienen de la AES Colombia y están auditados bajo el estándar de la The International REC Standard Foundation, lo que asegura trazabilidad y respaldo internacional.
Con esta decisión reducimos la huella de carbono asociada a nuestro consumo eléctrico y reafirmamos que es posible producir con altos estándares ambientales, avanzando de manera responsable en la transición energética.
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